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Las planchas de plomo de la imprenta de Rom

(Tradicional imprenta editorial de Vilna que editó durante décadas numerosos libros de plegarias y de estudio )

Como dedos que se estiran por entre barrotes
Para atrapar el aire luminoso de la libertad
Nos deslizamos en la noche para cargar
Las planchas de plomo de la imprenta de Rom.

Nosotros los soñadores, debemos volvernos soldados
Y fundir en proyectiles el espíritu del plomo.

Y abrimos de nuevo el cerrojo
De ese eterno retoño hogareño.
Blindados por las sombras, al resplandor de una lámpara.
Derramamos las letras línea a línea,
Como los abuelos, hace siglos en el templo
Derramaban aceite en los candelabros.

El plomo refulge al hacerse bala;
Pensamientos fundidos letra a letra
-una línea de Babilonia, una de Varsovia-
hierven, corren a adoptar la misma forma

Latente bajo palabras , el heroísmo judío,
Con su estallido debe conmover al mundo, ahora.

Y quien haya visto las armas en el guetto
Aferradas por heroicas manos judías,
Vio debatirse a Jerusalém,
Caer sus muros graníticos;
Entendió las palabras fundidas en los proyectiles
Y en el corazón reconoció su voz.

Avróm Sutzkever
 Guetto de Vilna, 1943
                              
Traducción :Eliahu Toker

Himno de los Partizanos


Esta canción fue el himno de la F.P.O. (Fareinikte Partizanen Organizatsie), la Organización Unificada de Guerrilleros, fue compuesta por Hirsch Glik, natural de Vilse, que encontrándose en los bosques con los guerrilleros fue asesinado por campesinos. Contaba con 25 años de edad.

Nunca digas que emprendes el último camino.
Cielos plomizos ocultan días azules.
Aún vendrá la hora ansiada
Y nuestro paso marcará:
¡ ESTAMOS AQUÍ!

Desde el país de la palmera hasta el lejano país de la nieve
Estamos aquí - con nuestros dolores y sufrimientos
Y donde haya salpicado una gota de nuestra sangre
Allí, brotará nuestro heroísmo, nuestro valor.

El sol de la mañana dorará nuestro hoy,
Nuestro ayer desaparecerá con el enemigo.
Y si se han de retardar la luz y el Sol
Sea lema esta canción de generación en generación.

Con sangre y plomo fue escrita esta canción.
No es el canto de un pájaro en libertad
Sino que un pueblo entre muros derruidos
Con armas en la mano la entonó.
No digas, pues, que emprendes tu último camino.
Esta canción fue el himno de la F.P.O. (Fareinikte Partizanen Organizatsie), la Organización Unificada de Guerrilleros, fue compuesta por Hirsch Glik, natural de Vilse, que encontrándose en los bosques con los guerrilleros fue asesinado por campesinos. Contaba con 25 años de edad.

Nunca digas que emprendes el último camino.
Cielos plomizos ocultan días azules.
Aún vendrá la hora ansiada
Y nuestro paso marcará:
¡ ESTAMOS AQUÍ!

Desde el país de la palmera hasta el lejano país de la nieve
Estamos aquí - con nuestros dolores y sufrimientos
Y donde haya salpicado una gota de nuestra sangre
Allí, brotará nuestro heroísmo, nuestro valor.

El sol de la mañana dorará nuestro hoy,
Nuestro ayer desaparecerá con el enemigo.
Y si se han de retardar la luz y el Sol
Sea lema esta canción de generación en generación.

Con sangre y plomo fue escrita esta canción.
No es el canto de un pájaro en libertad
Sino que un pueblo entre muros derruidos
Con armas en la mano la entonó.
No digas, pues, que emprendes tu último camino.

Vi cumplirse el último sueño de mi vida...


Esta carta fue escrita por Mordejai Anilevich, Comandante del Ghetto de Varsovia, el 23 de abril de 1943, en medio de la revuelta. Era el último pedido de ayuda del guetto agonizante al mundo exterior.

Ahora es evidente que todo lo sucedido es mucho más grave de lo que anticipáramos. Hicimos los imposible para hacer frente a los alemanes. Pero nuestras fuerzas se agotan. Estamos en el umbral del olvido. Dos veces obligamos a los alemanes a replegarse, pero han vuelto con más efectivos.

Uno de nuestros grupos resistió cuarenta minutos; otro peleó durante seis horas. La mina que plantamos en la zona de la fábrica de cepillos explotó. Luego atacamos a los alemanes y les infligimos ciertas pérdidas, mientras que las nuestras fueron reducidas. También esto es un logro. Caí junto a esta ametralladora. Siento que nos hemos atrevido a hacer cosas importantes, de enorme valor. Nos hemos visto forzados a cambiar de táctica adoptar los métodos partisanos. Esta noche seis patrullas saldrán a cumplir dos tareas; reconocimiento y captura de armas. Recuerden, las armas de corto alcance no nos sirven. Solo rara vez las utilizamos. Necesitamos muchos rifles, granadas, ametralladoras y explosivos.

No puedo describirles las condiciones en que viven ahora los judíos del ghetto. No es posible que más que un puñado resista semejantes condiciones. El resto morirá, tarde o temprano. Su destino ha quedado sellado. Porque aunque hay millares escondidos en recovecos y ratoneras, no hay en esos lugares aire suficiente ni para encender una vela. Ustedes, que están afuera, considérense benditos. Quizás logremos ser testigos de otro milagro. Pero es sumamente dudoso. La última aspiración de mi vida se ha cumplido. La resistencia armada judía es un hecho. La autodefensa judía y la venganza judía son una realidad. Soy feliz y estoy satisfecho de haber sido uno de los primeros combatientes del ghetto.

¿De dónde vendrá la salvación?


Las planchas de plomo de la imprenta de Rom (*)

Como dedos que se estiran por entre barrotes
Para atrapar el aire luminoso de la libertad
Nos deslizamos en la noche para cargar
Las planchas de plomo de la imprenta de Rom.

Nosotros los soñadores, debemos volvernos soldados
Y fundir en proyectiles el espíritu del plomo.

Y abrimos de nuevo el cerrojo
De ese eterno retoño hogareño.
Blindados por las sombras, al resplandor de una lámpara.
Derramamos las letras línea a línea,
Como los abuelos, hace siglos en el templo
Derramaban aceite en los candelabros.

El plomo refulge al hacerse bala;
Pensamientos fundidos letra a letra
-una línea de Babilonia, una de Varsovia-
hierven, corren a adoptar la misma forma

Latente bajo palabras , el heroísmo judío,
Con su estallido debe conmover al mundo, ahora.

Y quien haya visto las armas en el guetto
Aferradas por heroicas manos judías,
Vio debatirse a Jerusalém,
Caer sus muros graníticos;
Entendió las palabras fundidas en los proyectiles
Y en el corazón reconoció su voz.

Guetto de Vilna, 1943
Avróm Sutzkever

Traducción :Eliahu Toker

(*) Tradicional imprenta editorial de Vilna que editó durante décadas numerosos libros de plegarias y de estudio