Coro de los Esclavos Hebreos: Del Libro de los Salmos a la Opera

Hoy es el día dedicado a la ópera. Les propongo escuchar una obra coral de las más conocidas del repertorio operístico italiano incluida en el tercer acto de Nabucco de Giuseppe Francesco Verdi (1813-1901) escrita en el año 1842, con letra de Temistocle Solera (1815-1878).

Antes de hacer click para escucharla, lean estas referencias para entrar en tema y disfrutarla aún más:

Nabucco, es abreviatura de Nabucodonosor (630-562 aec), este personaje fue un importante gobernante de la Dinastía Caldea en Babilonia.
Esta opera es conocida como la obra judía de Verdi que lo catapultó al éxito y a la fama indiscutible.

La obra que escucharan se titula “Coro Di Schiavi Ebrei (Coro de los esclavos hebreos)” pero es más conocida por sus primeras palabras que son “Va pensiero”. El texto toma inspiración en Tehilim (Salmo) 137 ver el siguiente link  www.biblestudytools.com/bla/salmos/137.html . El mismo refleja la añoranza de la tierra de Sión de los cautivos hebreos durante el exilio en Babel (Babilonia) tras la destrucción del Primer Beit Hamikdash (Gran Templo de Jerusalem).

Esta conmovedora melodía e inspirado texto caló muy hondo en el espíritu de los patriotas italianos que bregaban la unidad nacional y la soberanía. El “Va Pensiero” se convirtió en un himno para este grupo de patriotas que inmediatamente se  identificaron con el pueblo hebreo que cantaba en su exilio a su tierra ancestral y nata con la esperanza alguna vez de regresar a ella, liberarla y habitarla siendo las palabras del Coro más emotivas y movilizadoras “Oh mia patria si bella e perduta (Oh patria mía, tan bella y perdida)”.
Al momento de elegir el Himno para Nacional Italiano una de las obras sugeridas y deseadas fue el “Coro de los esclavos hebreos”.

A encender los parlantes aquí va una versión subtitulada al español!
www.youtube.com/watch?v=J5qi_4DnpKg

Nota color: La resignificación de un Salmo y el “Va Pensiero” como reclamo y protesta frente al recorte del presupuesto de Cultura en Italia.
El afamado Director de Orquesta italiano Riccardo Muti antes de ejecutar como bis el “Coro de los Esclavos Hebreos” dirige unas palabras al público. Utiliza este Salmo inspirador de una obra coral de opera, tomado como himno para los patriotas italianos y aquí reconvertido en un reclamo a las autoridades nacionales italianas www.youtube.com/watch?v=SkijuuLaE98

Para quienes quieran saber un poco más de la Opera Nabucco pueden hacerlo en el siguiente link de Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Nabucco

Por Enrique M. Grinberg

Publicado en Limud Verano

Bruriah, Una mujer sabia y osada, una historia de seducción e infidelidad con final dramático.

Hoy una invitación a ver cine israelí: Bruriah, Una mujer sabia y osada, una historia de seducción e infidelidad con final dramático. Por Enrique M. Grinberg
Vamos a presentar a nuestro personaje su nombre es Bruriah, ella es mencionada en el Talmud y vivió en siglo II (E.C.).
Fue la única mujer del Talmud cuyas opiniones Halájicas (Legislación Judía) fueron adoptadas como  norma. Es mencionada también en diferentes  fuentes judías. Se destaca de ella su compleja personalidad, sabiduría e inteligencia.
Se cree que tenía a su cargo un Beit Midrash (Casa de Estudios Judaicos) algo para nada común en esos tiempos  tratándose de una  mujer.
 Ella fue hija de Rabí Hanania ben Teradion , unos de los diez sabios martirizados por los romanos ( http://centrodeartigos.com/revista-digital-universitaria/contenido-26333.html) y esposa de Rabí Meir.
El famoso  exegeta Rashi  nos  cuenta en Rashi (Avoda Zara 18b) que estando Bruriah discutiendo en tono burlón y despectivo hacia Rabí Meir sobre la frase: “las mujeres poseen liviandad de pensamiento” (Tratado de Kidushin 80b, Shabat 33b), este muy ofuscado  pronunció las siguientes palabras: “A través de tu vida, confirmarás la veracidad de estas palabras”.
 Luego de este suceso Rabí Meir  envió a un alumno suyo a seducir a Bruriah quien sucumbió frente a la tentación y cometió infidelidad. Una vez conocido públicamente el  hecho se cuenta que ella se suicidó y su marido, Rabí Meir, avergonzado por los desgraciados hechos se retiro al exilió.
Hasta aquí la historia talmúdica y su interpretación.
Pasemos ahora a nuestra película propuesta hoy  titulada  Bruriah (Israel 2008) del director Avraham Kushnir.
Ya esta escrito en el libro de Kohelet (Eclesiastés) capítulo 1 versículo  9: “No hay nada nuevo bajo el sol”, las historias de repiten pero de maneras diferentes. ¿A qué Bruriah nos presenta esta película?, ¿A la de tiempos talmúdicos?, ¿A la israelí de los años 2000?, ¿A ambas?.
Bueno no cuento más ya que quienes quieran podrán disfrutar de los 90 minutos de esta película subtitulada y llegar a sus propias conclusiones y aprendizajes.
Les dejo aquí para ver on line:  http://www.asgraphic.org/videos/video148/index.htm
Que la disfruten!!!. Limud espera sus comentarios!!!.

Queres conocer un poco mas sobre Rashi, acá va un link http://es.wikipedia.org/wiki/Rashi

Por: Enrique M. Grinberg
Publicado en: Limud Verano

Nino Falzetti: Semblanza de un héroe de la opera y de la vida

Hace tan solo unas pocas semanas nos dejó el afamado tenor Nino Falzetti quien más allá de desarrollar
una extraordinaria carrera artística que queda inscripta en los registros históricos de la opera Argentina nos lega el ejemplo de una vida signada por el heroísmo, el compromiso, la lucha por sus valores, la justicia y la libertad.

Para aquellos aficionados a la opera su nombre se lo asocia directamente al Teatro Colón donde se desempeñó como cantante lírico entre la década del ´50 y finales de los ´80 siendo unos de los
cantantes que más roles interpretó en dicha sala, él ha estado presente en todas las temporadas leal a su arte y a su teatro.

Recorrió también con la lírica diversas salas de todo el país, Brasil, Chile, Estados Unidos, Uruguay, Venezuela, Austria y otros. Entre sus roles hay mucho que dejaron un sello indeleble de su actuación como ser el de los cuatro servidores de Les contes de Hoffmann donde no solo mostró su versatilidad vocal y musical sino también su destreza física y acrobática, las cuales entrenó rigurosamente en el jardín de su casa
durante meses.

Nino nació en la región de Marche en Italia. Su padre por motivos políticos tuvo que exiliarse en Francia, tiempo después llegó allí el resto de su familia para instalarse en la zona de Alsacia y Lorena.

Se crió y educó como francés, adquirió un idioma elevado y exquisito que se puede atribuir al orgullo nacional y la preservación de la pureza de dicha lengua en esa región.

A los 16 años de edad retornó a su ciudad natal, allí era apodado cariñosamente “el franchute”, llego casi sin
hablar palabra en Italiano por lo cual tuvo que emprender el estudio de dicho idioma el cual, por supuesto, domino a la perfección como el francés. Como muchos italianos se dedicó al estudio de la música y
sus primeros pasos musicales los dio en la Iglesia local donde interpretó el rol de Jesús el Nazareno ya destacándose por su histrionismo.

Así fue ganando poco a poco el respeto de su pueblo y el público en general. Además de destacarse en el arte lírico Nino era un estudiante ejemplar curioso por naturaleza y con espíritu de aventura e investigador. Curso un año de estudios de la carrera de filosofía en Italia y de hecho de allí que se ganó también el mote del filosofo del canto ya que muchas veces discutía cuestiones interpretativas de texto con varios directores en las puestas escenografías y caracterización de los roles.

Era un ferviente admirador del tenor Richard Tucker del quien siempre destacó su capacidad vocal, conducta y profesionalismo. Hasta aquí una historia como quizás tantas otras.

Llegué a Nino Falzetti por recomendación de mi maestra de repertorio a quien consulté por un maestro de técnica vocal. Me sugirió el nombre de Nino de quien había escuchado sobre su trayectoria y esmerada dedicación docente, y me aseguró que al ir en nombre de ella por lo menos obtendría una audición y una clase mensual ya que era un maestro muy requerido.

Llegué a su casa en la localidad de San Martín una hora antes de lo pactado y esperé en la puerta a que
se hiciera la hora. Para mí era muy importante ese encuentro con una personalidad de la talla de él y no quería correr ningún riesgo, por eso tomé la precaución de llegar con mucho tiempo de antelación.
Temblorosamente hice sonar el timbre, desde el fondo un jovial hombre mayor se acercaba con paso acelerado, nos presentamos y me hizo pasar a la sala, lugar en donde se encuentra el piano y
dictaba sus clases siempre mirando y cuidando al alumno.

Comencé contando quien era y a qué me dedicaba dirigiéndome a él como maestro. En la segunda oportunidad que le dije maestro me cortó raudamente y me dijo yo no me llamó “maestro”, soy Nino. Continuó haciendo uso de la palabra y me señaló un cuadro que estaba colgado en la pared lateral, en el mismo había un hombre joven con su mano apoyada en el cuello se un fino saco negro. con camisa blanca y moño negro. Me dijo ese soy yo de joven, me lo dedicó un artista plástico ruso, yo le pedí que no me pinte un moño pero el pintor replicó que un tenor como él debía llevarlo.

A Nino no le gustaban los moños, tampoco los honores, los homenajes, ni los títulos de maestro, en ese momento aprendí la primer lección que en su humildad y honestidad estaba la grandeza plena de su ser. La pared vestía muchos cuadros de artistas internacionales que con mucho afecto y admiración en diversos idiomas dedicaban a Nino los retratos.

Sobre el piano algunas fotos suyas caracterizado en algún rol, las fotos familiares, partituras y
volantes que dejaban los alumnos invitando a sus presentaciones.

Hablamos mucho, vocalizamos poco, le presenté un aria. Seguidamente y con mucho respeto y suavidad me dio una devolución, un diagnostico y comenzó a esbozar el camino que deberíamos recorrer para solucionar los problemas de la técnica. Ese mimo día me aceptó como su alumno, al principio me dijo que me daría clases de manera quincenal, pero unos pocos minutos después dijo usted es un desafío para mi, venga todas las semana, sábado a las 10 horas. Antes de irme me dijo lo siguiente “…entre un tano y un judío podemos hacer cosas muy interesantes…”, en ese momento no entendí aquellas palabras pero al poco tiempo iban a tomar sentido.

Salí muy emocionado y honrado por poder ser su alumno, más allá de su calidad como docente pude percibir el encuentro con un ser diferente, con un espíritu elevado y especial, alguien totalmente
generoso que en sus avanzados los 80 años estaba dispuesto a entregar su valioso tiempo para enseñar a cantar a otros. Es por ello que al finalizar cada clase y al despedirnos en el pórtico de su hogar siempre le agradecía fervientemente por la clase y su tiempo dedicado a mi.

El me contaba que muchos de sus alumnos se quejaban de que él hablaba mucho en sus clases, que contaba sobre su experiencia profesional, compartía su preocupación por la política nacional, mundial, y tantos otros temas que hemos abordado en ricas charlas, a esos alumnos, me dijo, yo les digo que no somos maquinas ni él de tocar el piano, enseñar y corregir, ni sus alumnos de vocalizar y cantar que había tiempos también para descansar y memorizar muscularmente, incorporar y aprehender los nuevos conocimientos.

De las múltiples charlas en sus clases aprendí que el secreto del canto no es solo cantar sino poderle dar un sentido al canto y a la vida y créanme que eso no solo se logra con escalas y vocalizaciones. El valor de la palabra en el más amplio sentido, sea escrita, dicha o cantada encierra lo que somos, es nuestra esencia y es lo que nos permite transmitir y comunicarnos.

En la segunda clase me preguntó se recordaba la frase con la cual se despidió el sábado anterior y le dije que si, que soy memorioso y tengo buena escucha, le conté que me había intrigado un poco la misma a
que se refería con que “…entre un tano y un judío podemos hacer cosas muy interesantes…”.

Allí comenzó a hablar libremente, a veces trabado por la congoja y otras con fluida pasión. Me dice que para él es un tema difícil, recordar aquellos tiempos, la guerra y que no lo hablaba con nadie porque lo
ponía muy triste pero que quería compartir conmigo un poco esa etapa de la vida.

Nino sirvió en el ejército italiano, en la aviación hasta la subida del fascismo en Alemania e Italia donde paso a ser un Partigiano (partizano italiano) y junto a su división salvo la vida de 9 judíos llevándolos del norte de Italia a Suiza esquivando a los soldados alemanes.

Fue un gran combatiente con una puntería ejemplar, cuenta que una vez vió un animal a la distancia y con una sola bala dio en el blanco, sus compañeros pudieron alimentarse de proteínas por la carne y él logró obtener con la piel del mismo un abrigo que lo protegió durante los fríos y blancos inviernos de combate.

No fueron fáciles para él esos tiempos en donde la oscuridad azoraba el mundo. Siempre me contaba sobre la concentración y atención que había que tener para sobrevivir frente al combate con los nazis, su astucia e inteligencia le permitieron sobrevivir.

Al finalizar la guerra Nino regresó a su hogar enfermo física y psicológicamente. Me contó que cuando fue a consultar a un medico,el profesional le dijo que no había grandes secretos que si iba a ser fuerte se iba a sobreponer y vivir. Así fué en ese momento y hasta la actualidad su fortaleza y amor a la vida fue, es y será un ejemplo.

Decía que gracias a la guerra el perdió su habilidad al piano y que sus maestros lo ayudaron sumando manos para que pase el examen de ese instrumento requerido por el conservatorio al cual asistía.

Se perfeccionó como cantante en Roma en el Conservatorio Santa Cecila. Sus maestros escribieron sobre él y sobre su particular talento tanto para la actuación como para la interpretación de los recitativos.

Participó y ganó en concurso de canto italiano dejando atrás al famoso cantante Franco Corelli. Comenzó su carrera como tenor lírico y luego por una operación que sufrió y por un accidente quirúrgico que tocó sus cuerdas vocales se le aligeró su voz, muchos le dijeron que no iba a poder cantar más y otros no entendían como podía cantar.

Sin lugar a dudas Nino Falzetti era un luchador, era alguien que transformaba las dificultades en desafíos.
Nino era un amante de la historia y cultor de la lectura, era de aquellas personas que todo lo que aprendía lo utilizaba, a todo le encontraba un sentido práctico y tenía una memoria prodigiosa.

En su casa instaló un sistema de alarma y alerta que aprendió en su periodo Partegianoya que decía que desconfiaba de la tecnología y confiaba solo en aquellos sistemas que alguna vez instaló en el campo de batalla para resguardar su vida y la de sus compañeros.

Se destacaba en cada campo que se involucraba, jugó al fútbol con habilidad y destreza, este deporte lo llevó a conocer a su esposa Irma ya que el padre de ella era directivo del club donde jugaba y los presentó.
Siempre me decía que si se hubiera dedicado al fútbol también podría haber llegado lejos y yo lo creo ya que su ímpetu y ahínco siempre lograba los mejores resultados.

Son muchas las anécdotas de su vida que me relató y que atesoro pero quizás estas dos son las que más recuerdo.
La primera cuando lo vinieron a buscar en un móvil de la policía federal, ya que no tenía teléfono en esa época para llevarlo hasta el Teatro Colón porque una soprano no podía asumir la función y solo él podía cantar un rol en francés y emulando una soprano. Nino pidió un ensayo con piano, una silla, un velador y la partitura y salió al ruedo obteniendo también elogios como soprano de los críticos musicales que hablaron sobre su talento y ductibilidad que pudo falsetear la voz femenina.

La segunda se dió en oportunidad del deceso de su padre, Nino tenía función ese día y su integridad como profesional no le permitía estar ausente. El director ofreció a Nino explicar su situación personal a lo cual se negó diciendo que el público no tiene por que saber lo que él está atravesando en ese momento y que tiene que recibir lo mejor que él podía brindar sin ningún tipo de excusa o explicación.

Creía que los directores debían realentar sus batutas nuevamente y no correr en las interpretaciones y que tenia que afinar las orquestas nuevamente en 440. Al respecto decía que las cuerdas de tripas se reemplazaron por las de metal pero las cuerdas del cantante siguen siendo del mismo material.

El evitaba los reportajes, no quería con sus comentarios perjudicar a sus alumnos en carrera que digan este es alumno de Nino y por lo que él exprese sus alumnos se vean discriminados, siempre los y nos cuido con mucha meticulosidad.

Un día decidió retirarse de la carrera profesional de cantante para dedicarse a la enseñanza de la técnica vocal. Han sido cientos los alumnos que ha formado y son camadas de cantantes completas que se desempeñaron y se desempeñan hoy sobre el escenario de manera profesional a lo largo y ancho del mundo gracias a la enseñanza de su técnica.

Su sueño era volver a cantar una opera a los 85 años, pero lamentablemente una enfermedad respiratoria no lo dejó concretarlo.

También le hubiera gustado poder desempeñarse como régisseur, si bien ha montado algunas operas para él no fueron suficientes ya que siempre tenia nuevas ideas, proyectos y desafíos.

Siempre me decía que nunca arruinó vocalmente a un alumno, que el día que lo haga cierra el piano y se dedica a poner ladrillos. Así mismo decía que si logra enseñar algo o corregir algo de sus alumnos se
cuelga una medallita, créanme que Nino no necesitaba de condecoraciones pero si hay una que le cabe es el amor que le profesamos todos y cada uno de sus alumnos que nos sentimos parte de la familia extendida.

Para él era muy importante su familia, su esposa, hijos, nietos y también sus alumnos, todos lo lloramos, todos los extrañamos. Su entrega fue total, para él no existían medias tintas.

Entre sus recomendaciones personales me dijo que así como en su repertorio no podía faltar el Ave Maria, en el mío no podía faltar el Aria de Eleazar, “Rachel, quand du seigneur” de la opera la Juive de Fromental Halevy. Más allá de la temática y emotividad de la obra esta opera había sido prohibida por los nazis. En cada concierto que incluyo la obra hago y haré mención a Nino y se la dedico en virtud a su historia y protagonismo.

Hasta el último día de su vida brindó clases, estudió e investigó, nos legó algo más que una espléndida carrera y una técnica vocal, nos deja el ejemplo de un maravilloso ser, coherente consigo mismo, con
sus valores inculcados por sus padres y adoptados, continuados por él y transmitidos a su familia y a sus alumnos. Nos deja la enseñanza de que solo no hay que jugarse en los escenarios sino que hay que
hacerlo también en la vida misma hasta arriesgando la propia. Por todo ello querido Nino, gracias, muchas gracias por las clases de canto y vida, gracias por su tiempo y amor dedicados, gracias como le decía todos los sábados hasta ese último sábado que nos despedimos para siempre en la puerta de su casa.

Enrique M. Grinberg
enriquegri@gmail.com
Enero 2011

Iamim Noraim: Sobre los símbolos de la festividad

Muchos de los símbolos utilizados para el ritual de nuestras festividades tienen una relación directa con la
estación del año (en Israel) en la cual se celebran. Más allá de este vínculo que mantienen con la tierra poseen sentidos que los trascienden y que reflejan costumbres, conceptos, valores y deseos.

La festividad comienza con la bendición sobre las velas al igual que el Shabat (día sábado), simbolizan la consagración de un tiempo especial de una atmosfera sagrada que emana de este día. Los candelabros y las velas también son una metáfora del ascenso espiritual que debemos lograr al igual que la llama de la vela que arde hacia arriba.

La manzana con miel es uno de los símbolos exclusivos de esta festividad. Bendecimos sobre el fruto de un árbol que simboliza la vida y lo untamos con miel a fin de expresar el deseo de un año dulce.

En la mesa tradicional no debe faltar la Jalá Agulá (pan tradicional circular, muchas veces dulce también). Esta forma redonda se le da especialmente en Rosh Hashaná a diferencia del de Shabat que es tranzado. La circularidad simboliza el ciclo del año que finaliza y comienza, también remite a los ciclos de la vida misma.

La cabeza de pescado muchas veces aparece en las mesas de las familias Ashkenazíes (procedentes de Europa Oriental principalmente) y la cabeza de cordero en las familias Sefaradíes (procedentes de
Asia y África principalmente) se refieren directamente al comienzo de año, Rosh (en hebreo cabeza) Ha Shaná (del año).

En el templo hay varios elementos distintivos que aparecen para Rosh Hashaná y Iom Kipur (Día del Perdón). En primer lugar la Parojet (cortina que cubre el Arca Sagrada) es trocada la de uso cotidiano por
una de color blanco simbolizando la pureza y santidad que reinará durante estos días de plegarias y balances espirituales profundos.

Asimismo el oficiante y algunos feligreses acostumbran a vestir simples ropajes blancos que simbolizan la pureza humildad frente al juicio que el Rey de Reyes realiza en este tiempo. El Creador inscribe
nuestro destino en Rosh HaShaná y lo rubrica en Iom Kipur como está escrito en el Majzor (libro ritual) que se utiliza únicamente para estas festividades.

El Shofar (cuerno de carnero) es sonado en ambas celebraciones. Este instrumento bíblico que no tiene ni boquilla, ni llaves, debe ser natural y curvo. Esta forma curva simboliza la introspección que debe hacer el ser humano frente al llamado del Shofar en estos días. El Shofar nos llama con su sonido profundo y no cala hondo invitándonos a indagar en lo más profundo de nuestro ser los errores que hemos cometido frente a Di-s y a nuestros prójimos. Así también por medio de sus sonidos quebrados busca que nos planteemos un cambio (Shinui, que guarda la misma raíz que la palabra hebrea Shaná) de cara al nuevo año. Su gemido busca otorgarnos la oportunidad de que consigamos un sentido y sincero arrepentimiento para no volver a
recorrer aquellas sendas erradas del pasado en este año que comienza.

Es el deseo que podamos dimensionar en su plenitud de la invitación multifacética de nuestros símbolos que nos recuerdan e invitan a tener una vida más significativa frente al creador pero por sobre todo frente
a nuestros semejantes.

Shaná Tová UMetuká, una año bueno y dulce para tod@s.

Enrique M. Grinberg

Shaná Tová

Se dice que en Rosh HaShaná el mundo fue creado, también nuestras fuentes relatan que el primer ser humano, Adam, fue concebido en este día.
Comienza un nuevo año (Shaná), un nuevo ciclo y con el la posibilidad un cambio (Shinui) y de hacer las de una manera diferente o distinta (Shone). Se renueva nuestro tiempo y con el la invitación de re-crear al mundo y re-crear a la humanidad.
El cambio empieza por nosotros!!!.
Que tengamos un año de cambios y transformaciones positivas!!!.
Shaná Tová.
Con afecto y cariño para tod@s.

Enrique M. Grinberg


Estimados/as compañeros/as:

En los próximos días el calendario hebreo nos acerca nuevamente  una de las festividades centrales de nuestro pueblo Jag HaPesaj. Asimismo  y casi en forma paralela el calendario gregoriano acerca a otro credo  las Pascuas.

Pesaj es una de las tres festividades de peregrinación a Jerusalem (Shlosha Regalim) junto con Shavuot y Sucot. Es una oportunidad para el encuentro y la reunión de familias y amigos alrededor de una mesa. Es este un punto común entre ambas celebraciones: el encuentro, la re-unión.

Más allá de la particularidad ritual de cada fiesta,  de sus significados y significantes cada mesa es signada por la diversidad gastronómica, por la prohibición de ingerir ciertos alimentos y por la obligación de comer otros. Es este un punto común en donde se manifiesta la cultura de los pueblos. Es a través de la cultura que podemos resinificar parte de nuestra identidad preguntado y ensayando respuestas del por qué esta noche es distinta a las demás.

Pesaj es el recuerdo personal y colectivo del pasado en tiempo presente.

Pesaj corporizar y doler por la esclavitud y a la vez sentir la caricia y el alivio por la libertad que gozamos habiéndonos redimido del yugo de los faraones.

Pesaj es preguntar y responder a la vez, es transmitir y educar, es sentir y vivenciar la  historia siendo y haciendo parte de la misma.

Pesaj es memoria, recuerdo, pasado, presente y futuro.

Pesaj es un sinfín de valores que podemos extraer de la Hagada (Narración de la Festividad), es Orden (Seder) y es caos de mesas con manteles blancos que se van tiñendo con las gotas de vino e inundando de miguitas de Matzá (Pan Ázimo) .

Uno de los párrafos que me gustaría compartir con ustedes en esta oportunidad es que da comienzo a la sección del Maguid (Relato) que es el Halajma Ania (Este es el pan de la pobreza o aflicción), texto escrito en arameo y dice (traducción libre): “Este es el pan de la pobreza que comieron nuestro padres, aquel que tenga hambre que venga, coma y celebre con nosotros…”. Al recitar esta primera parte acostumbramos a abrir las puertas de nuestras casas invitando realmente al que no tiene que comer o con quien celebrar a que se siente en nuestra mesa y sea parte. Pesaj es una invitación abrir no solo la puerta sino el corazón y la mano a nuestro semejante. Comencé este texto dedicándolo a los  compañeros/as no fue casualidad, la etimología de la palabra se remite al vocablo del latín popular “companio” que significa: “aquel que come su pan con…”, nos remite al compartir y compartir nos remite al concepto de comunidad (común-unidad).

Les deseo a todos los que a diario desde los distintos lugares hacemos COMUNIDAD un Jag HaPesaj Sameaj y una feliz pascua para cada uno/a de ustedes y su respectivas familias.

Que nos podamos ganar el pan con dignidad y compartirlo siempre con nuestro prójimo recordando siempre a quien nos necesita.

Con sentido afecto,

Enrique M. Grinberg

Como cambió el mundo desde que te fuiste


A mediados de mayo nos abandonaron los últimos reflejos del vago verano tardío. Aquellos días cálidos plenos de sol comenzaron a ceder su fuerza ante los cortos días grises y gélidos. La noche comenzó a avanzar sobre el día tiñendo la luz con oscuridad. A medida que avanza el calendario se fue instalando el profundo otoño que de a poco fue  entregándose casi sin darse cuenta al solitario frío invernal.

Las calles se alfombraron de hojas marrones que se desprendieron de la vida, al transitar sobre ellas se produce ese sonido seco del quiebre que nos conmueve en el recuerdo de lo que fueron en el árbol no hace mucho tiempo y que ya hoy no son.

A mediados de mayo te fuiste para siempre de este mundo. Dejaste de iluminar y templar con tu amor nuestras vidas y nuestros días, pasaste a ser recuerdo.

Son muchas las veces que te siento estar aunque no estés presente. Parece mentira que pasó, que ya no estás, que no te puedo abrazar o besar. Triste aparece la verdad de la ausencia.

Te siento atravesarme como una sombra muchas veces, miro para todos lados pero no estas. La realidad se confunde con el deseo y más tarde con la desilusión. No te puedo distinguir pero veo tu huella de vida que quedó en mi y en todos tus seres armados marcada.

A veces necesito llamarte, ya no puedo con la voz pero si con el corazón.  Tendremos que descubrir nuevas formas de mantener vivo nuestro vínculo.

Vienen y van lágrimas que nublan los momentos de tristeza. Las sonrisas aclaran los felices momentos compartidos que van viniendo a la mente y ocupando los lugares de la dura perdida.

Aparecen palabras ajenas y lejanas que nunca hubiera querido escuchar ni vivir como duelo, dolor, tristeza y pérdida. Pasan las horas, los días, hoy son treinta y aquí estamos unidos por el amor y cuidado que nos haz brindado en vida. Estamos todos juntos, los de aquí y los de allí, los cercanos y los lejanos para recordar tu vida y honrarte con las palabras, las plegarias el  amor el y corazón.

A la Baba, Sara Esther Grosskopf de Beer Z”L
12 de Junio de 2012