La abuela tejedora de Uri Orlev

Buenas!

Esta semana toca un cuento. En esta oportunidad les presento el cuento del escritor israelí Uri Orlev que se llama "La abuela tejedora". Al pie del cuento encontrarán un comentario escrito por Mario Ber en relación al cuento y el autor.
Espero les guste.
Shabat shalom.
Enrique

LA ABUELA TEJEDORA, de Uri Orlev

Un día llegó a una pequeña ciudad una vieja, viejísima abuela.

No traía un canasto, ni una valija con ropas, sólo un par de agujas y un bastón nudoso.

Caminó por la ciudad, sin encontrar vivienda.

Sentándose entonces en medio del campo, sobre una fría piedra, tejió un par de hermosas chinelas para sus cansados pies. No quería de ninguna manera  apoyar su calzado sobre las frías piedras,  por eso tejió la abuela una alfombra, sobre la cual descansar sus chinelas.

¿Pero dónde extendería su alfombra? En todo el  lugar había sólo espinas y matorrales.

Tomó la abuela sus fuertes agujas, y después de un rato de agitado trabajo, tejió un suelo. Tendió su alfombra sobre el nuevo piso.

¿Y de dónde sacar una cama o un sofá?

A golpecitos de aguja contra aguja tejió una cama, una almohada y un almohadón, un colchón y unas sábanas, y en un costado, una enorme bañadera

A golpecitos de aguja contra aguja  tejió una pared, una ventana y una lámpara.

Después tejió una viga, otra viga, y entre ellas un techo y su cielorraso.

Y de no tener un té en su pava, ¿cómo levantarse por las mañanas?

Tendrá un té en la pava, a no preocuparse, tejió una pava, un plato, una torta, y tres tacitas, porque no iría a vivir sola en su casa.

A golpecitos de aguja sobre aguja, la abuela sabe lo que quiere.

Esta es una gran obra de arte, una  obligación  honorable.

Teje  un nieto y una nieta, sin olvidar de agregarles una hebra de curiosidad y de risa, y muchas travesuras.

Tejió afuera césped y flores.

Adentro puertas y aberturas.

Los nietos salieron a saltar al patio, jugaron a las escondidas y  a la mancha,  sobre un pasto tejido de lana verde.

Mientras tanto la abuela seguía tejiendo roperos, estantes, cajoneras de ropa y todo lo que hay en un cuarto de niños.

Afuera jugueteaban los dos , hasta descosieron hilos de algunas flores.

El chico agarró a la nena por su pierna, rasgando hebras de su talón . Ella se lo devolvió arrancándole hilitos de su cola.

¿Creen ustedes que la abuela tejedora se enojó?

Cada lugar arruinado fue prontamente curado.

En un dos y tres corrigió el talón,  tejió nuevamente el trasero.

Tejió un poco de oscuridad, acostó a ambos niños, los tapó con sus sábanas, y se sentó a tejer entre ambas camitas, con lanas livianas,  sueños agradables, sueños gratos.

A la mañana les tejió a cada uno un libro y los llevó a la escuela.

Vieron los maestros a los chicos y dijeron : chicos de lana no recibimos, ¿cómo enseñarles?.  Dijo la abuela: no estoy de acuerdo, son chicos buenos y dulces, no se apresuren sin conocerlos. Ambos son aptos y muy alegres. Vengan y prueben su conocimiento, es cierto que son tejidos, pero no es su culpa.

Los maestros  examinaron a los nietos,  torcieron la nariz diciendo : ¿En nuestra escuela, chicos de lana y de aire? ¿Tejidos a mano? No es común, no se estila. Se enojó la abuela, era muy terca.

Se puso a tejer entonces, a los golpes de sus agujas, un auto, para ellos tres. Un auto un poco cómico, un poco desgarbado.

Y viajaron los tres hasta la alcaldía, en su auto raro, para presentar  una queja.

El alcalde comentó el tema reunido con sus consejeros. Luego sacaron una resolución:

-Esta es una ciudad de gente como la gente.

 -No se recibe a chicos tan distintos,  hechos de lana.

Después de resolverlo se fueron a comer a un restaurant.

La abuela golpeaba la aguja con la otra aguja.

-Qué alcaldía atontada, ésta.

 -¡Esta grosería supera mis límites!

Tejió un helicóptero, entonces, con lana doble.

Volaron en él hasta la capital, a ver al ministro.

El presidente y su gabinete discutieron el tema.

 -¿Chicos hechos de lana y de aire?

Arrugaron sus narices diciendo:- ¡Los maestros y el alcalde tienen razón!

No tenemos lugar para chicos de lana, chicos de ropa .

Mientras tanto, en las afueras del pequeño pueblito, y desde todos los rincones del país, muchos turistas viajaban para visitar la casa y su jardín tejido.

Todos admiraban asombrados el trabajo de la abuela.

El intendente y  los concejales firmaron un decreto, ordenando cercar la casita tejida, para cuidar las flores tejidas y el pasto, porque una casa así no la había  en todo el mundo, toda tejidita, toda de punto.

Pero no los ayudaron cercos ni vallados.

Porque la abuela tejedora se enojó muchísimo.

Volvió esa noche al pueblito y destejió la casa hasta sus cimientos tejidos, las puertas y las aberturas, el cerco, las flores, destejió todo rápidamente, no dejó hebra sobre hebra.

Todo volvió a sus agujas.

Las chinelas, las tortas, hasta los nietos.

Tomó su bastón nudoso y dejó el lugar para siempre.

Pero seguro  encontrará otro país, y tejerá todo de vuelta.

Antes que nada tejerá a los chicos, sus nietos, para que vuelvan a reír y correr, la abuela tejerá todo lo necesario.

Y si allí habrá gente amable y dispuesta, que acepten a los chicos distintos, como  de ropa, la abuela tejedora se sentará, sin preocupaciones, y tejerá, tejerá, tejerá...

Uri Orlev – Escritor

Hubo una literatura con temas truculentos, sanguinarios y feroces.
En Caperucita Roja un lobo devora a una abuela, luego a su nieta. En Pulgarcito siete hermanitos son abandonados en medio del bosque, donde se encuentran con el ogro que come niños crudos. En Blancanieves una reina, envidiosa de la belleza de su hija, ordena a un cazador que la mate. Este se apiada, pero luego la reina insiste y  le hace calzar unas zapatillas de baile enrojecidas al fuego, y allí sí muere Blancanieves.
Mitos, fábulas y leyendas, supersticiones y crueldad. Amarguras y miedo. Narraciones junto a los fuegos nocturnos y lecturas a la vacilante luz de las velas.
Oscurantismo.
Hubo una literatura infantil que se propuso superar la anterior. Se llenó de pedagogos y didactas, de amantes de los juegos, de madres protectoras y de poetas de lo bello. Escritores que quisieron con sus cuentos llevar a los chicos a transformar la realidad histórica y social de sus épocas. Algunos estaban convencidos que la literatura infantil era un instrumento para concientizar al pueblo  y recalcar la moral y la ética . Propiciaron un arte sencillo, didáctico, reflejo de las clases marginadas . Otros creyeron que los niños y jóvenes eran ñoños y estrechos.
Pero surge otra literatura . Emparentada con la segunda de las oleadas y modas, partidarios de una literatura renovada, lúdica, profunda, realista, conectada con la historia, pero sin negar los contenidos psicológicos profundos que encerraban los cuentistas de las primeras épocas de la humanidad. De la soledad y el terror cósmico a la vida en la ciudad moderna. De las lecturas escabrosas a la lectura placentera . Los autoritarismos se resquebrajan, los mecanismos de control social se abren como las tapas de un viejo reloj y la nueva literatura abre mundos y cabezas.
Gustavo Roldán, Graciela Montes, Laura Devetach, Marcelo Birmajer y tantos otros, entre nosotros. Ewa Janikowska, el maestro Gianni Rodari.
Lea Goldberg, David Grossman (particularmente “El libro de la gramática interior”), Uri Orlev, en Israel.
De éste último, uno de sus libros,  El hombre del otro lado es una novela de caracteres y conflictos étnicos y humanos complejos, dibujados con sutileza; amena y llena de acción, que aborda problemas delicados sin circunloquios.
Para Marek, criado en un hogar católico y vinculado a un universo antisemita, los judíos son seres desagradables y extraños; sin embargo, distintos acontecimientos lo llevarán a cambiar su visión. Primero, cuando se entera de que su verdadero padre, un comunista al que los alemanes dieron muerte cuando él tenía cuatro años, era judío; más tarde, cuando ayuda al señor Yusek, un judío que se ha escapado del gueto; por último, cuando combate a los alemanes junto a otros muchos jóvenes judíos. Las últimas páginas contienen una emotiva recreación de la trágica y heroica sublevación del gueto de Varsovia.
Aquí Orlev cuenta mucho de lo que conoció personalmente bajo el nazismo.
Nacido en Varsovia en el ’31 queda encerrado en el gueto con su hermano menor y su madre, al ser aprisionado su padre, médico y soldado polaco, por los rusos. Pasan la guerra, el hambre, la miseria y el levantamiento en el Gueto. Ya su madre y una tía habían sido asesinadas por los nazis  Es internado en el campo de exterminio de Bergen Belsen. Pero llega la liberación, de la mano de los  ejércitos aliados, y es encontrado  junto a su hermano., en un tren con destino desconocido, junto a cientos de otros jóvenes judíos.
Se hace cargo de ellos Aliat Hanoar, el organismo de la Comunidad Judía en Israel, y en el  ’45 llega a Israel donde vivirá casi 20 años en un Kibutz, luego en Jerusalén.
Y comienza a escribir. Primero tres novelas, luego cuentos. Publica 25 libros entre colecciones de cuentos o cuentos unitarios, ilustrados por grandes dibujantes. Es uno de los primeros guionistas de la radio israelí, luego para la T.V.
Recibe en el ’96 el Premio Hans Christian Andersen, equivalente al Nóbel en literatura infantil o juvenil.
Creemos que este cuento, que hoy publicamos, es un ejemplo de lo que mas arriba manifestábamos de una literatura comprometida pero también juguetona. Sin abiertas intenciones didácticas, pero polisémica, llena de múltiples interpretaciones.
 Un cuento literario, no conceptual, pero lleno de significaciones y sugerencias.
Es tan irreal el mundo que la abuela es capaz de tejer?
 Quiénes pueden llegar a ser los nietos, a quienes tan bella y dignamente es capaz de tejer y destejer para cruzar con ellos fronteras?
 Es histórico, de este mundo, el mundo que teje, o sólo un jueguito?
Ficción pura, lector, y placer en la lectura. De esto se trata.

Hoy Vamos a cambiar el mundo... (no lo dejemos para mañana!)

Hola. ¿Cómo están?. Espero estén bien!

Inspirado en la respuesta de Gaby al envío de la semana pasada, tomo el slogan del proyecto que mencionó "Jóvenes sin fronteras" que dice  “os incomodados que mudem o mundo”… que en español sería algo así como "los incómodos o molestos que cambien el mundo"

Estamos transitando el mes de Elul, el último mes del calendario hebreo, cercanos a Rosh HaShaná que es un tiempo de cambios y transformaciones. En virtud al mes de Elul y la frase compartida por Gaby vienen a mi mente tres materiales para compartir con ustedes este viernes vinculados con la temática.

El primero un vídeo de un cineasta independiente israelí llamado Itamar Rose, "Tikun Olam", subtitulado por nuestro querido Kevin.

El mismo es una experiencia social basada en un simple puesto en la calle, con el cartel: "¿Querés reparar el mundo?". Filmado poco antes del estallido de las "protestas de las carpas", donde los "indignados" de Israel comenzaron a movilizar al país en base a demandas sociales diversas, entre las cuales se encontraban los costos de vivienda, las brechas entre ricos y pobres, el sistema de salud pública, los costos relacionados con los bebés y la infancia, y más temas. Aquí va el link www.youtube.com/watch?v=Vt6BDjquEFE

El segundo vídeo  es una canción de Arik Eisntrein "Ani Ve Atá" cuya traducción es "Yo y Tu"

Está canción se convirtió en un hito de la música israelí que  dejó atrás las viejas letras y melodías del "Eretz Israel Ha Iafa", la bella Israel, que cantaba en plural, usando el nosotros como centro y narraba acerca de las bondades y bellezas de la tierra de Israel junto al retorno épico de los Jalutzim, pioneros.

Ani Ve Ata canta cambia el nosotros por el yo y el tu, interpela al individuo,  a la persona que no vista ahora como un colectivo. La letra es más que elocuente así que vean el vídeo y disfruten de este clásico de la música israelí www.youtube.com/watch?v=w5b93LZqfD0

Lo tercero que comparto hoy son algunas frases del mayo francés de 1968. Muchos de ustedes se preguntarán que tiene el mayo francés de judío. Bueno... podríamos empezar por su líder "Dany el Rojo" cuyo nombre y apellido es Daniel Cohn Bendit. Además de este personaje, muchos de los iniciadores de este movimiento de "jóvenes incómodos" fueron hijos de sobrevivientes de la Shoa. Algo interesante y para tener en cuenta! De hecho cuando intentan "deportar" a Alemania a Dany el Rojo por haber adoptado la nacionalidad alemana (para evadirse del ejercito) la gente escribió en las calles de París y se manifestó con carteles que decían: "Somos todos judíos alemanes (Sorbona)"

Van algunas de esas maravillosas frases que fueron pintadas en las paredes en mayo de 1968  que se relacionan con lo que están leyendo.

Tomen sus deseos por realidad (Sorbona)
 La revolución debe hacerse en los hombres antes de realizarse en las cosas (Sorbona)
 Empleó tres semanas para anunciar en cinco minutos que iba a emprender en un mes lo que no pudo hacer en diez años (Grand  Palais)
En los exámenes, responda con preguntas (Sorbona)
Olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar (Sorbona)
No puede volver a dormir tranquilo aquel que una vez abrió los ojos (Nanterre)
El sueño es realidad (Censier)
Ser libre en 1968, es participar (Ciencias Políticas)
Cambiar la vida. Transformar la sociedad (Ciudad Universitaria)
 La acción no debe ser una reacción sino una creación (Censier)
¡Viva la comunicación! ¡Abajo la telecomunicación! (Odeón)
 La vida está más allá (Sorbona)
 La imaginación toma el poder (Sorbona)
 Para poder discutir la sociedad en que se “vive”, es necesario antes de ser capaz de discutirse a sí mismo (Odeón)
 Yo jodo a la sociedad, pero ella me lo devuelve bien (Ciencias Políticas)
 Yo me propongo agitar a las gentes. No vendo pan sino la levadura (Unamuno) (Odeón)
 No es el hombre, es el mundo el que se ha vuelto anormal (Arteaud) (Nanterre)
 Si lo que ven no es extraño, la visión es falsa (Sorbona)
Un pensamiento que se estanca es un pensamiento que se pudre (Sorbona)
Sean realistas: pidan lo imposible (Censier)
 Shabat Shalom para tod@s.


Entrevista exclusiva a Ilana Dayan: "No hay que discutir con la foto del tanque y el chico con la piedra"

Ilana Dayan, mujer, periodista e israelí. Enérgica, contundente, de ideas y posiciones claras y fuertes.
Inteligente, audaz, rápida, inquieta y comprometida con la realidad su país. Todas estas características y otras tantas le son propias y la hacen una personalidad destacada en el mundo de los medios en Israel. 
Nació en Argentina, en los años ´70 emigró a Israel junto a su familia a los 6 años de edad. Se crió en una casa de gran raigambre y tradición sionista. Su programa más conocido, Uvdá (hecho) marcó un hito en el periodismo de investigación en la televisión israelí. En el Ejército se desempeñó como productora, editora y corresponsal de la radio militar Israelí durante la primera guerra del Líbano. Fueron sus primeros pasos de una intensa y prospera carrera periodística. Se convirtió en la primera corresponsal mujer en la historia de esta estación. A los 23 años fue la primera mujer en conducir un programa en la Televisión Educativa de Israel llamado Erev Jadash (nueva tarde). Estudió derecho en la Universidad de Tel Aviv. Obtuvo un Doctorado de la Universidad de Yale en los Estados Unidos. Escribió una columna quincenal en el periódico Yediot Ajaronot. Ejerció la docencia en la Universidad de Tel Aviv en la cátedra de Derecho Constitucional, y aún hoy es docente invitada. 
En una encuesta realizada por el portal Ynet  fue rankeada con el puesto número 106 en la lista de los 200 israelíes más destacados. Fue elegida la mujer más influyente en la cultura israelí en el año 2008 entre tantas otras menciones que ha obtenido en su fructífera carrera. 
Durante su visita a Buenos Aires, conversó con Nueva Sión acerca de su trayectoria profesional y la actualidad israelí. 
Por Enrique M. Grinberg

NS: ¿Qué significado tiene para vos ser periodista en Israel?
ID: La verdad que el significado preciso incluye ambas palabras: ser periodista y ser periodista en Israel. El hecho de ser periodista es lo que me define. Ser periodista en Israel es realizar el esfuerzo y maximizar el saber que tengo que emplear para entender las cosas que el público tiene que conocer. Ante todo, tengo que tratar de comprender de manera personal para luego poder contarlo. Esta es la definición más simple para mí y más justa del periodismo. Es contarle a la gente lo que tiene que saber sobre el mundo. Finalmente es muy primitiva la definición, pero eso es lo que es. Siento que es una misión, un mandato, algo urgente y es tremendamente importante. Ejerciéndolo en Israel es todavía más importante a mí entender. Cuando uno ama el lugar donde vive y le importa donde está entonces quiere sacudirlo. Ahora ese sacudir no siempre es fácil, no siempre es lindo. Muchas veces la gente no quiere oír lo que le contamos, no quiere saber. Para mí, cada vez es más claro que esa es la definición de pertenecer. Pertenecer quiere decir saber y contar, eso es ser periodista en Israel.

NS: ¿Creés que la libertad de prensa y expresión se ve limitada últimamente por el corrimiento de Israel a la derecha del gobierno y de los votantes?
ID: No, definitivamente no. No creo que exista ningún lugar donde haya tanta libertad de prensa como en Israel. Tanto la democracia como la prensa en Israel es más agresiva, más provocativa, más liberada, más enérgica y con más vitalidad que en ningún otro lugar del planeta. Ni en Estados Unidos, ni en Inglaterra hay una libertad de prensa similar.
Existen problemas, pero no es por el gobierno de derecha. Te voy a dar un ejemplo: en Israel se viene dando un proceso de discusión cada vez más intenso sobre el status de la Corte Suprema, que es el mayor garante y protector de la libertad de prensa. Es extraordinaria la forma heroica como la Corte dio lugar y defendió la libertad de expresión. Estudié derecho y aún me sorprenden la decisiones de la Corte del año 1953 -cuando el Estado tenía solamente cinco años- sobre la libertad de prensa, es algo increíble, de lo cual la Corte en Estados Unidos tendría que estudiar. Con el tiempo el status de la Corte se convirtió en un tema controversial, también por las discusiones entre la izquierda y la derecha. De allí yo tengo la impresión de que la Corte habla menos de derechos y está en una posición un poco más formalista. Es allí donde veo problemas, pero no veo peligro, solo problemas. Veo cosas que no me gustan, que no son perfectas, que no son justas como yo quisiera que fueran. Pero de ninguna manera te puedo decir que la libertad de prensa en Israel va para atrás.

NS: ¿Qué rol ocupan los medios de comunicación en Israel? ¿Creés que es el mismo rol que hablamos hace un rato y define a tu persona?
ID: Los medios de comunicación son una válvula en la sociedad israelí. La válvula que estimula la discusión, los diversos puntos de vista del discurso político. Somos antes que nada la plataforma en donde esto se da, como en cualquier otro lugar en el mundo. Es también el termómetro con el  cual se mide el estado de ánimo social y político. En Israel, el ciudadano vive su vida privada, pero vive también mucho en la vida pública. La proximidad y la intensidad es una de las características  de la vida en la sociedad israelí. Por eso la prensa no puede esconder nada. Por ejemplo si hubiese existido una “masacre en Jenin” ejecutada por los israelíes, como los palestinos afirmaron falsamente en el año 2002, como periodista yo sí quisiera saberlo y publicarlo. Inclusive aunque me pudieran decir que es contra Israel y esto puede dañar al país. Si algo así hubiese ocurrido hay suficientes soldados de la reserva y jóvenes que vuelven del campo de batalla que van a contar. Esto nunca va a poder quedar en secreto. Por eso, la prensa en Israel no puede esconder nada y no quiere esconder nada. Creo que en Israel el rol de la prensa por un lado es mucho más fácil porque todo está ahí, de manera abierta. Por el otro lado es un poco más difícil porque es un país en el que el público, el israelí promedio, se siente a veces amenazado, tiene  miedo. A veces sostiene la idea de que no tenemos que criticarnos a nosotros mismos. Que no tenemos que hablar de todo. Sobre estos pensamientos y sensaciones, el rol de los medios de comunicación, es decirles NO. Más de una vez yo misma sentí que mi función es decir no. ¿Ustedes quieren saber o no quieren saber? ¡Tienen que saber, nosotros tenemos que saber, y yo tengo que contarles!

NS: En este mismo sentido te cuento que hay dos películas que me marcaron mucho, una es Shomrei HaSaf (Los guardianes)   y la otra Shilton Hajek (La ley en estos lares) . No sé si las viste.
 ID: Si, vi las dos.

NS: Las mismas son una tarea periodística de investigación interesante, más allá de toda la discusión política que se generó alrededor de ellas sobre si mostrar estas cosas nos fortalece o nos debilita.  
ID: En las dos películas lo que ves es que la gente que entrevistaron, los protagonistas, son funcionarios del establishment Israelí quienes hablan de manera muy crítica sobre la política, la seguridad y la justicia en Israel.

NS: Son los protagonistas principales y directos de la historia política, jurídica y de seguridad del Estado de Israel.
ID: Si, así es. No son de la extrema izquierda, no son marginales, son gente del mainstream.

NS:  ¿Qué opinión tenés acerca de cómo Israel se presenta en el mundo de los medios.
ID: Cuando se habla en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en la Agencia Judía para Israel y en la Organización Sionista Mundial de Hasbará (esclarecimiento), puede ser que haya malos entendidos. Hay un hecho básico que hay que comprender, quizás por ser periodista me es mas fácil entenderlo: siendo la parte fuerte, los que tenemos el tanque y no la piedra, la foto nunca nos va a favorecer.
Cuando tratamos de explicar la fotografía, es inútil, o casi inútil. De allí que decir que la  BBC, NBC, o CBS u otras cadenas de televisión son antisemitas no es preciso. No son antisemitas, son periodistas de televisión y toman la imagen como la ven. Allí había un tanque de verdad, y de verdad había ahí una señora mayor o un niño con una piedra. Nosotros podemos intentar contar que ella o él empezaron el conflicto, que antes llegó la piedra. Pero eso no sirve de nada. Pienso que tenemos que explicar lo que podemos explicar.  Que nosotros estamos preparados para que el tanque se vaya de allí, y no tenemos ningún interés en ocupar a otro pueblo; que los líderes del otro pueblo siempre se preocuparon por perder la oportunidad, y que hacen muy poco por el bienestar de su pueblo.  Que queremos ser generosos y lo hemos probado. Existen pruebas como Camp David o la desconexión de Gaza efectuada por Ariel Sharon y los intentos de Olmert con Abu Mazen, e inclusive los de Netanyahu. También en la última guerra en Gaza existieron muchas situaciones en las que Israel no efectuó acciones militares por temor a producir más daño a la población civil. Eso sí tenemos que mostrar y también que dentro de Israel hay discusión, cosa que no hay en los países árabes. No hay que discutir con la foto del tanque y el chico con la piedra.

NS: ¿Qué significa para vos ser patriota en Israel?
ID:   Todo lo que te dije hasta ahora. Discutir, criticar, ser periodista y estar  a favor de la libertad de prensa. Amar a Israel es discutir con Israel. Es pelear con nosotros mismos todo el tiempo. Israel está cambiando todo el tiempo, entonces no podés amar un solo tipo de Israel. Mi papá era un tipo de patriota israelí del siglo pasado. Hoy en día, creo yo, que un patriota israelí puede decidir  vivir en los Estados Unidos y también lo es.

NS: ¿Cuál es el rol que tendría que sostener la diáspora frente al conflicto israelo-palestino?
ID: Este tema  es algo sobre lo cual pensé un poco antes de llegar. Principalmente pensé en los jóvenes y que a lo mejor ellos tienen que tratar en la universidad, en la calle, en el trabajo, en un bar, en un restaurante, en el barrio o en un partido de fútbol con personas pro palestinas que dicen que el Estado de Israel no es legítimo.
Si yo fuera una joven argentina que va a la Universidad de Buenos Aires y me encontrara con banderas pro palestinas o miembros del BDS,  les diría: ¿vos tenés criticas sobre las políticas del Gobierno de Israel?, yo también. ¿Creés que el primer ministro israelí podría hacer cosas de manera diferente? yo también. ¿Toda esta crítica tiene que ver con la legitimidad de la existencia del Estado de Israel? ¿Con el hecho de que el pueblo judío por primera vez, luego de tantos años de dispersión y de tanta tragedia tiene un lugar para construir su hogar nacional?¿Tenés críticas? Decilas. Yo también las voy a decir. ¿Sabés qué puede decir esta chica?, que muchos israelíes también las tienen. Está perfecto, está bien que las tengan, es parte de ser israelí. ¿Pero que tiene que ver la crítica con la legitimidad de la existencia del Estado? ¿Vos pensás que hay algún estado en el mundo, que tiene más justificación de su existencia?
El otro día conversaba con mi marido, él me decía: te van a preguntar los jóvenes qué debo responder  frente a esas posturas e ideas. No sé si estoy del todo de acuerdo con lo que conversamos, me dio por ejemplo el caso que alguna destacada marca de Bélgica, de Argentina, de Uruguay, Chile o Estados Unidos se sumase al  boicot contra un taller o una fabrica que trabaja en la ciudad de Ariel, que está en los territorios o a Barkan que es una zona industrial en donde la mayor parte de los obreros son palestinos. ¿Por ese boicot, estos obreros palestinos no van a tener trabajo? ¿Qué ganaron en este caso con el boicot? Nada, perjudicarlos. Claro que puedo entender la crítica a la ocupación. Existen muchos israelíes que son críticos. La mayor parte de los israelíes no están en contra de la ocupación, pero al final, al final, al final, si un día llega la solución sobre la cual tanto se habla  de “dos estados para dos pueblos”, la mayor parte de los israelíes va a estar a favor. Hoy en día si vos ves el mundo alrededor nuestro, el caos alrededor nuestro, la desintegración de todo el mundo árabe y preguntas al izquierdista más izquierdista por ejemplo de Meretz en Israel ¿a quién le vas a devolver los territorios?, ¿con quién vas a firmar un acuerdo?, te responderá que hoy en verdad no hay con quien.

NS: Justamente te iba a preguntar, si a tu entender, existen interlocutores para la paz del lado palestino. De cierta manera podemos decir también que Israel jugó el juego para desarticular ciertos interlocutores. 
ID: No digo que Israel no tiene parte de la responsabilidad. Desgraciadamente, no creo que nosotros veamos la paz romántica, el fin del conflicto. Creo que si la fe se incrementa, si existiiera un poco de más de confianza, podríamos llegar a cierta manera de convivencia. Quizás a trazar la línea que nos ayude a encontrar una forma de comenzar a convivir. Sé que la mayor parte de los israelíes, también los que eligieron a Bibi, quieren ver ese día. No tienen ningún interés en ser los agresores, en ser los ocupantes, ellos quieren vivir en paz y quieren vivir bien.  

NS: ¿Para vos,  la mayor carga del fallido proceso de paz está del lado palestino? ¿Qué errores pensás que cometió Israel para que fracasen estas negociaciones?
ID: No sé decir quién tiene la mayor parte de la responsabilidad, pero es obvio que del lado palestino no hay un líder con suficiente coraje para hacer las concesiones necesarias. Todavía más, no creo que haya un sentido histórico de que eso es lo que hay que hacer hoy en día.

NS:¿Creés que aún es relevante para el “mainstream” político israelí la formula del  Estado de Israel judío y democrático?
ID; Si, si. Cuando uno habla de estado judío y democrático comienza a ser complicado. El israelí ante todo no puede vivir en un estado en donde exista la inestabilidad, la debilidad y la traición en el sistema político. Creo que básicamente casi por su ADN, no puede vivir en un clima que no sea político. Por más que desde el año de su creación en 1948, el Estado de Israel intentó ser borrado del mapa en reiteradas oportunidades, desde aquellos tiempos hasta hoy en día, sin importar lo que aconteció, siempre fue democrático.  Por otro lado, la mayor parte de los israelíes, o gente como yo, no encuentra  ningún otro sentido en vivir en Israel si no es un estado judío. Para eso me quedaría en Buenos Aires. No tiene ningún sentido para mí vivir en Israel si no es definido como un estado judío. Esa es la razón por la cual mis padres y nosotros llegamos a Israel.
Ahora recuerdo una historia que te voy a contar: estuve sentada un día con un medico, árabe, ciudadano israelí, que vive en un pueblito chico en la Galilea, él es comunista. Me contaba  sobre la inequidad existente, sobre las condiciones de vida inferiores de los árabes. En ese momento le dije: escucha, en todo esto tenés razón, estoy segura que el estado tendría que hacer en este aspecto mucho más. Pero hay una cosa que yo no sé si vos entendés. Para mi vos sos como cualquier otro ciudadano de aquí, pero siempre vas a ser una minoría en un estado que es mío. Esa es la diferencia. Es algo que cuando lo digo me cuesta escucharlo. Al final, esa es la razón de la existencia del Estado de Israel, ser el hogar nacional del pueblo judío en la tierra de Israel. En un sentido, mi triunfo es tu tragedia, pero es así y siempre lo será. Después que entendamos esto, tenemos que ver cómo vivimos juntos, con dignidad, con respeto; cuidando los derechos humanos y en  democracia.

NS: En este sentido, me viene a la mente un frase de la polémica película que Paradise Now  que dice que: “uno no puede ser víctima y victimario a la vez”, en relación a que el Estado de Israel apela a la Shoa como víctima pero que en la ocupación se comporta como victimario. Que pensás de esta frase y si describe una situación real.
ID: No vi la película pero la conozco y sé de qué se trata. Como dicen los norteamericanos, “with all due respect” (con el debido respeto) yo creo que como judíos y, todavía más, como israelíes, demostramos que podemos objetiva y subjetivamente ser la víctima y el victimario. Es la verdad de nuestra vida hoy: en muchos sentidos, seguimos siendo las víctimas y, en otros, hay quien se siente víctima nuestra.

NS: Por otro lado en la cultura oriental el honor ocupa un lugar muy importante. ¿Pensás que alguna vez los palestinos aceptarán nuestro triunfo que a la vez es su tragedia, como vos mencionaste?
ID: Con respecto a la pregunta de si algún día los palestinos van a aceptar nuestro triunfo como su tragedia, no estoy segura de que tenga que llegar a eso. Tienen que llegar a aceptar que hay cosas que no se pueden cambiar, cosas que nosotros no vamos a ceder y que hay tragedias que ambos lados deben reconocer. Ellos tienen que reconocer la tragedia judía por la cual nosotros llegamos al Estado de Israel y por la cual el sionismo tiene razón de ser, y nosotros tenemos que aceptar su tragedia. Antes que nada, aceptar. Lo difícil es cómo conectar esa parte que es más que nada declarativa con la parte práctica.

NS: ¿En esto que mencionaste anteriormente sobre ser un estado judío, no tenés miedo que se convierta en un estado teocrático? Una de las últimas películas que vi es Gett  en donde se muestra cómo el poder religioso condiciona extorsivamente el divorcio de una mujer, avasallando derechos civiles y de género existentes en otras sociedades.          
ID: Pero se pudo realizar esta película.

NS: Así es, pero no es sólo una película, esto acontece en la vida real... Cuando hablamos de estado judío no hay una visión común. Tal como dijo el escritor Amos Oz: cuando el sueño es sueño, es perfecto, el problema es cuando se convierte en realidad. Y este sueño convertido en realidad es visto de diferente manera por diversos sectores que definen “lo judío” de manera diferente y en muchos casos casi opuesta. ¿No temés que se convierta en un estado teocrático donde no tengas cabida vos tampoco? 
ID: No tengo ese miedo. Lo que acuerdo con lo que decís es que las comunidades en Israel se están haciendo más cerradas y más alejadas unas de otras. Ese si es un problema. Es algo que me preocupa pero no lo veo como un tema prioritario.

[1] The gatekeepers www.imdb.com/title/tt2309788/
[1] The law in these parts www.imdb.com/title/tt2069916/
[1] Paradise Now http://www.imdb.com/title/tt0445620/

[1] Gett: El divorcio de Viviane Amsalem http://www.imdb.com/title/tt3062880/ 



Publicado en el Periódico Nueva Sión

Si me olvidare de ti, Basavilbaso

"Basavilbaso, pueblito mío", editado en forma independiente por Enrique Grinberg, es una forma de registro antropológico de las melodías y las letras que constituyen la memoria de un verdadero shtetl argentino.
Por Leonardo Naidorf

Como una banda de músicos klezmer de las que circulaba por cada shteitele (pueblito) de Europa oriental, llevando sus melodías alegres y emotivas a cuestas en casamientos y fiestas, así llegó entremezclado con un grupo de jóvenes del Templo “de la calle Libertad”, en 1990, el Conjunto Instrumental Juvenil Judío al pueblo de Basavilbaso en Entre Ríos.

Otrora conocida como la Colonia Lucienville, fundada en 1894, Basavilbaso es uno de los más icónicos emplazamientos agrícola-ganaderos fundados gracias a la Jewish Colonization Association del Barón Hirsch. Si bien no fue el primero en su especie, Basavilbaso ostenta la sinagoga rancho, o de campo, más antigua del país, situada en la Colonia Novibuco I.

Lo cierto es que aquella visita del Conjunto Instrumental Juvenil Judío, integrada por adolescentes virtuosos de los instrumentos y de la voz, marcó el inicio del vínculo de amor entre su cantante, Enrique Grinberg, y la entrañable localidad, puntal de la historia judía en la Argentina pero que las políticas de la desmemoria habían relegado a un costado.

A la visita del Conjunto Instrumental le sucedieron los oficios religiosos para las Altas Fiestas del calendario judío, motor identitario de las comunidades judías del interior del país. Pasó un cuarto de siglo y hoy Basavilbaso y aquel cantante se fusionaron en un vínculo eterno. Hoy Enrique Grinberg es sinónimo de Basavilbaso.

Por eso, lo más justo quizás era sellar ese vínculo con un disco que recuperara parte del repertorio que acompañó cada una de las celebraciones y reuniones a los largo de estos 25 años. “Basavilbaso, pueblito mío”, editado en forma independiente a fines de 2014, es una forma de registro antropológico de las melodías y las letras que constituyen la memoria de un verdadero shtetl argentino.

El repertorio
El disco, que lleva por arte de tapa una fotografía de la sinagoga Beit Abraham, se inicia con un tema emblemático. Justamente allí, donde la patria fue el idish, “Basavilbaso” del tanguero Jevel Katz reconstruye entre el idish y el castellano la vida del “shteitele di main”. El idish da lugar al hebreo, especialmente en la liturgia religiosa conocida como jazanut, con la particularidad del Salmo 150 -que refiere a los instrumentos con los cuales se debía alabar a la Divinidad- cuya representación decora el techo del que hoy es el templo principal de la comunidad, el Tefilá Le Moisés.

Como el idish y el hebreo, también el ladino forma parte la lista de diez canciones y tres bonus track del disco. “A la una yo nací” y “Los bilbilicos” toman la representación de la cultura sefaradí. En tanto el cierre -guiño de la pasión de Grinberg por la ópera- incluye el italiano en la famosa “Coro de los esclavos hebreos” que corresponde a la ópera Nabucco de Verdi.

Los climas van y vuelven, combinando representaciones pobladas de instrumentos como “Alelu” ó “Dos lid fun Besarabia”, con la emotiva simpleza de “Papirosn” y “Le dor va dor”.

El staff

Si ya hablamos de la voz cantante y líder del proyecto, cabe también destacar el tenor de los que han colaborado. La dirección musical es de Matías Linetzky, que junto a Ezequiel Silberstein, Erick Haimovich y Victor Garelik conforman el grupo de organistas que han acompañado a Grinberg en estos 25 años en sus oficios en Basavilabaso. Garelik es parte a su vez de los integrantes de aquel Conjunto Instrumental Juvenil Judío, que como el ex violinista de La Portuaria, Javier Weintraub, y el clarinetista de la Orquesta Filármonica del Teatro Colón, Matías Tchicourel, han sumado su participación. También destacan su presencia entre los más de veinte colaboradores, la coreuta del Teatro Colón, Vera Golob, y el percusionista de Fuerza Bruta, Gabriel Ostertag.

El disco se consigue de boca en boca y estará pronto a la venta. Lo recaudado será destinado a los proyectos de la Comunidad Judía de Basavilbaso.

“Basavilbaso, shteitele di main” logra en definitiva recuperar en la reunión de una banda de amigos virtuosos el espíritu de aquellos klezmorim, los artistas que se unían para celebrar un lugar, una memoria y fundamentalmente una historia de amor, como es en este caso la del cantante y el pueblito que lo acobijó.

Ficha Técnica

Título: Basavilbaso, pueblito mío.
Intérpretes: Enrique Grinberg, Matías Linetzky e invitados.
Dirección musical y arreglos: Matías Linetzky
Diseño gráfico: Basevich Crea
Grabado en Estudio Thamesis, Buenos Aires, septiembre de 2014.
www.cdbasavilbaso.com.ar


El kibutz: pasado, presente y futuro

Marky Levy, candidato a dirigir el Movimiento Kibutziano

Marky Levi nació en Egipto en el año 1948 y de allí emigró a Porto Alegre, Brasil, junto a su familia. Como miembro de Hashomer Hatzair, fue a vivir a Israel y se estableció en Kibutz Zikim en donde vive en la actualidad. Estudió Ciencias Políticas e Historia en la Universidad Hebrea en Jerusalén, y obtuvo la Maestría en Sociología del Islam, en la Ecole des Hautes Etudes de la Sorbonne, París. Fue sheliaj (enviado) del Movimiento Hashomer Hatzair en Francia y Bélgica, y en los años ´90 se desempeño como Representante de la Agencia Judía para Israel en Argentina y en los 2000 en Francia. Entre sus últimos cargos se desempeñó como Director Ejecutivo del Movimiento Kibutziano y en la actualidad es candidato a Secretario General de dicho movimiento.
Dialogó con Nueva Sión sobre el presente del movimiento kibutziano, del crecimiento de los últimos años y de las perspectivas del nuevo gobierno de Netanyahu, al que considera “el más de derecha en toda la historia del Estado”.
Por Enrique Grinberg y Kevin Ary Levin

NS: En términos proporcionales, los miembros del kibutzim siempre fueron una pequeña parte de la población israelí. Sin embargo, ocuparon históricamente un gran lugar en el imaginario social israelí y de la diáspora. ¿Qué lugar ocupan hoy en ese imaginario social?

ML: Creo que en la diáspora el kibutz aún tiene más peso ideológico y moral. La gente ve todavía al kibutz como una de las contribuciones importantes del sionismo, principalmente del sionismo socialista, a la sociedad israelí y de cierta manera también al mundo. El kibutz es visto fuera de Israel como una forma de vida cooperativa que perdura, que crece y que enfrentó crisis pero logró salir de ellas. Cuando te encontrás con gente en el exterior, y me refiero no sólo a judíos, aun para ellos el kibutz ocupa el lugar de algo diferente que el sionismo creó. En Israel es diferente, en primer lugar porque el kibutz cambió, y para mucha gente ese cambio es visto como el abandono de los valores constituyentes. Por otro lado, la sociedad israelí cambió: se tornó una sociedad muy sectorial donde hay varios sectores que luchan por sus intereses. Desde esa perspectiva, el kibutz es visto como un sector más. A pesar de esto, cuando hablan del kibutz exigen muchas veces un comportamiento de mayor valor, de contribución, etc. Cosas que son aceptables de la sociedad en general ya tienen otro enfoque al hablar de los kibutzim.

NS: Hace no mucho tiempo, se observaba una tendencia entre la juventud de irse de los kibutzim. ¿Hoy continúa este problema o es posible hablar de un regreso de los jóvenes al kibutz?

ML: Vamos a hablar de los hechos. Desde los años ´90 del siglo pasado hasta el año 2007 o 2008, abandonaron el kibutz más de 50.000 personas, la mayoría jóvenes. A partir de ese momento, hay un cambio ascendente en la curva, indicando crecimiento poblacional en los kibutzim. Hay un regreso constituido principalmente por jóvenes. Es el resultado de una serie de situaciones, principalmente a causa de que los kibutzim comienzan a salir de la crisis económica de los años ´90 y principio de los 2000. Diría que hoy en día el 90% de los kibutzim están en una buena situación, o a veces incluso muy buena. Se puede decir que el kibutz superó la crisis económica que casi lo llevó a la bancarrota. Otro factor que contribuyó a modificar la tendencia fueron los cambios que atravesaron los kibutzim a partir del año 2000: las privatizaciones, principalmente la del sueldo, mediante la cual los sueldos van a cada javer (miembro del kibutz). Ese cambio hizo que muchos jóvenes que no estaban dispuestos a volver al “kibutz clásico” sí vuelvan al “kibutz renovado”. Asimismo, la sociedad israelí afuera es un poco violenta hoy en día y el kibutz posibilita una calidad de vida más alta. Esto hace que haya un retorno importante, que crece constantemente.
Hoy en día, el gran problema que tenemos es nuestra disputa con el Estado sobre las tierras. Como consecuencia, tenemos listas de personas que quieren volver a los kibutzim pero no se puede construir las casas donde deberían residir.
Si se me pregunta si algo de esto tiene que ver con ideología, creo hay una componente ideológico, a pesar de todo. Pero no es la misma ideología que construyó el kibutz. La gente quiere vivir en comunidad: ¿podemos llamar a esto ideología? Las personas tienen necesidad de vivir en comunidad, de hacer cosas juntas, inclusive de sostener algún tipo de sociedad de bienestar social.

NS: En relación a la demanda de recibir más tierras, ¿qué sentís como miembro de kibutz y ex Director Ejecutivo del Movimiento Kibutziano sobre la inversión del Estado en los asentamientos judíos ubicados en los territorios ocupados en comparación con la inversión que hace el Estado en los kibutzim?

ML: El problema de tierras, resumidamente, se vincula con la gran transformación que atravesaron los kibutzim; de los 250 kibutzim de nuestra federación, 200 ya son lo que nosotros llamamos kibutzim mitjadshim, renovados. En esos kibutzim ya no es el kibutz el que construye la casa, sino que es la persona que va a vivir en el kibutz la responsable. Los kibutzim del centro del país, los ubicados entre Haifa y Kiriat Gat, representan más del 50% del total. El precio de la tierra ahí es muy alto, tornando casi imposible que un ben kibutz (joven criado en el kibutz) pueda construir su casa cuando tiene que pagar también por la tierra. Hay un conflicto muy grande en torno a esto, siendo entonces uno de los temas sobre los cuales deberé tratar con el Estado si soy electo Secretario General. Para nosotros, esto no tiene sentido: la tierra tiene que incluirse en este cálculo.
Lo que pasa en los asentamientos es otro problema, de carácter político. No tiene que ver con las construcciones de casas en los kibutzim, porque quien tiene que construir la casa en el kibutz es el miembro que pasa a vivir en el kibutz. Nosotros no esperamos recibir plata del Estado para la construcción de las vivienda; quizás un apoyo en la infraestructura, pero no en la construcción de las mismas. Los asentamientos son el cáncer del Estado, pero esa es mi posición política y no vinculada directamente con los kibutzim. Pienso que si no nos damos cuenta de que la situación en Gaza y Cisjordania debe ser resuelta de manera urgente, la vida acá va a ser imposible. Mi kibutz queda a tres kilómetros de Gaza. Si no se soluciona el problema (que no es fácil de solucionar), dentro de un año habrá otra guerra y la vida en los kibutzim ubicados en los alrededores de Gaza será imposible. Por lo tanto, hay una relación, pero no directamente vinculada a la construcción en los kibutzim, sino más bien vinculada a la visión política del futuro de Israel.

NS: ¿Hay un cambio en la cultura política en los kibutzim en el contexto de la derechización de la sociedad israelí?

ML: Si, así es. Si hace 15 años la gran mayoría en los kibutzim votaban a la izquierda, hoy hay una tendencia a un voto más de centro o de centro-izquierda. Hay un cambio en el electorado del kibutz, sin duda. Esto tiene que ver con todo lo que está pasando en Israel. Recuerdo que alguien me dijo: “Me identifico mucho con el programa social de Meretz, pero tengo un problema con Meretz. Meretz quiere a los árabes”. Ese tipo de pensamiento hace que la gente busque otro tipo de elección política. El desarrollo político de Israel mueve todo hacia el centro y hacia la derecha, como vimos en las últimas elecciones.

NS: ¿Hay preocupación sobre los efectos del conflicto en los kibutzim? Por ejemplo, frente a la posibilidad de que se difunda la idea de boicot económico contra Israel.

ML: No se discute sobre el impacto económico, pero sí hay preocupación general sobre Israel y la política internacional. En la plataforma del nuevo gobierno, por primera vez no hay una sola palabra en relación al conflicto. Se habla de muchos temas, principalmente, el rol de la religión y la cuestión de Poder Judicial, pero no hay un palabra sobre qué posición va a tomar este gobierno en relación al conflicto con los palestinos. Es increíble: es la primera vez que un gobierno se forma sin ningún tipo de posición en relación a este problema fundamental. Esto habla del tipo de coalición que se formó. Es, en mi opinión, el gobierno israelí más de derecha en toda la historia del Estado. Hay elementos que hablan claramente de anexar los territorios y de continuar la construcción en los asentamientos. El potencial impacto de esta situación en la política internacional es muy preocupante. Europa no soporta más la política Israelí y sabemos de la tensión que existe con el actual gobierno de los Estados Unidos.

NS: ¿Cómo ves la situación actual del movimiento kibutziano y su futuro?

ML: El movimiento kibutziano salió de su crisis. Si miramos lo que pasaba hace quince o veinte años, el 60% de los kibutzim estaba cerca de la bancarrota. Hoy en día, no más de diez o quince kibutzim aún tiene problemas económicos. Por lo tanto, la situación es positiva desde el punto de vista económico, ya habiendo pasado la crisis. Existen ocho organizaciones económicas regionales que pertenecen a los kibutzim distribuidas de norte a sur, todas ellas muy fuertes. Hay crecimiento de población gracias al regreso de sus miembros. El futuro de los kibutzim será diferente de su pasado inmediato. Una de las cosas que me interesan, y por eso me candidateo a esta función, es que considero que llegó el momento de repensar la identidad del kibutz, del kibutz que cambió. Diría que, mientras que el kibutz clásico era una comuna, el kibutz actual es más bien una cooperativa, y como cooperativa debemos crear su identidad. Eso es un trabajo en el cual hay que acompañar a los kibutzim a hacer los cambios necesarios.

NS: En ese proceso de cambio, ¿qué vínculos se mantendrán o replantearán con la diáspora judía?

ML: El vínculo hoy existe. Continuamos con el trabajo con el exterior manteniendo a los movimientos juveniles, como Hashomer Hatzair, Hejalutz Lamerjav, Habonim Dror y Hanoar Hatzioní. Estas organizaciones son financiadas no sólo por la Agencia Judía, sino también por el Movimiento Kibutziano. Como parte de nuestro presupuesto, invertimos en estos movimientos un millón de dólares. El Movimiento Kibutziano aun ve el trabajo educativo en la diáspora como parte de su militancia sionista. Además, somos miembros de la Organización Sionista Mundial e intentamos interactuar con los jóvenes que llegan a Israel. Contamos con unos 400 jóvenes por año que participan de un programa organizado por Tzofim (scouts israelíes) que llegan a Israel para vivir y hacer el ejército, principalmente hijos de israelíes viviendo en Estados Unidos. Ellos residen en kibutzim durante su tiempo en el programa. Los kibutzim también trabajamos con jóvenes no judíos: aproximadamente mil voluntarios llegan anualmente a Israel para participar en el programa de voluntariado en los kibutzim. Los kibutzim tienen mucho que aportar todavía desde su rol de lugar de diálogo, principalmente con judíos pero también con no judíos en todo el mundo. Trabajamos también con la población etíope. No nos olvidemos que los kibutzim representan hoy sólo el 1,3% de la población israelí. Sin embargo, en términos de su contribución a la sociedad, me parece que su impacto es mucho más grande.

Fuente: Nueva Sión www.periodiconuevasion.com.ar/articulo.php?id=6188

Sergio Langer: “Judíos” de origen humorístico…

Humorista gráfico, judío (muy judío, casi súper judío) y aspirante a caza nazis. Talentoso observador de la realidad, comprometido y ácido. Creativo, lúcido y locuaz. Su obra se puede resumir en la palabra “jutzpé” (en idish, como le gusta a él). ¿Y qué es "Jutzpe"? Lo que le sobra a Langer: atrevimiento, audacia, insolencia, impertinencia, irreverencia y descaro.
En esta íntima y cálida entrevista con Nueva Sión, nos habla de su familia, de su vocación, del odio a su maestro de acordeón y de su libro recientemente publicado: “Judíos”.
Por Erick Haimovich y Enrique Grinberg

NS: ¿Cuál es el primer recuerdo judío que tenés? 
SL: ¿El primer recuerdo judío que tengo? No sé cuál podría ser el primero, te puedo dar una batería de recuerdos que tengo. Podría ser el olor a la papa hervida… se cocinaba mucha papa en mi casa y el olor a la papa hervida era algo muy característico. Por otro lado, mi mamá hablaba en idish con mi papá. No sé cuándo los escuché hablar en idish por primera vez, era un sonido familiar. También el mercado al que íbamos a comprar, era todo moishe. Estaba el panadero, que vendía los pletzalaj, cuya cara y la de su hijo me acuerdo perfectamente. Estaba Shíe, el que vendía fiambres… ¡de hecho había un fiambre que se llamaba Cracovia! Dentro de ese paisaje estaba mi abuelo, que iba al shill, el seder de Pesaj…
Recuerdo cuando fue la Guerra de los Seis Días, yo tenía ocho años, había discos sobre Nasser en idish. Eran discos triunfalistas, por haber ganado la guerra. Yo fui a una primaria judía desde primer grado, al Peretz, pero no al Peretz “de los linke”, como decía mi mamá, sino al que quedaba en Once. Después de vivir bajo el régimen comunista, no querían saber nada.

NS: ¿Y la primera vez que escuchaste algo sobre la Shoá, un tema recurrente en tu obra y que se lleva un capítulo entero en el libro que acabás de publicar?
SL: Esa es una pregunta que me atrapa en una telaraña de muchos recuerdos. No hubo una primera vez… yo sentía que tenía una madre que era diferente a todas las demás. Me acuerdo de un libro: Peregrinación por territorios ocupados, mi mamá me decía: “cuando leas ese libro vas a ver lo que me pasó”. Yo intenté leerlo un par de veces pero era un aburrimiento. Yo prefería ver las fotos de los campos, ver testimonios de los campos más top (risas).
También me gustaba ver películas de guerra, la serie “Combate”, y mi vieja se volvía loca, porque se escuchaban tiros y a ella no le gustaba, obvio.

NS: Esto significa que del tema de la Shoá se hablaba en tu casa…
SL: A ver, hablar se hablaba. Pero nunca hubo un clima de debate familiar. No era una familia muy normal porque mi viejo estaba poco tiempo, porque tenía un negocio en el sur. Y encima murió cuando yo tenía 12 años, mi hermano 14 y mi hermanita 7.
Pero mi vieja hablaba, porque seguía con la sensación del sobreviviente, decía, y con orgullo que había sobrevivido porque no se había dejado morir… como si lo hubiera decidido… era una mujer muy fuerte, se armó una coraza de hierro para no derrumbarse, creo…
Miraba libros sobre los sobrevivientes, leía todo lo que podía, para entender. A los 11 años me leí el libro El gran proceso, de Silvano Santander. Me fascinaba el juicio a Eichmann, como lo atraparon y la historia de los nazis en el Sur. De hecho, tenía una carpeta donde ponía recortes de diarios y revistas. Por ejemplo notas sobre Bormann, Mengele… Quizá en el fondo quería ser un cazador de nazis, ir a buscarlos a Bariloche, a San Pablo, a donde sea y llevarlos a Israel a que los juzguen.

NS: ¿Cómo Simón Wiesenthal?
SL: Sí, claro, cuando cumplí 40 años, pensé, “tengo que hacer un libro para dedicárselo a Wiesenthal”. Mi primer libro, editado por Ediciones del Rojas (Eudeba), “Langer, Blanco y negro”, tenía esta dedicatoria: “A Simón Wiesenthal, mi superhéroe más querido”. Creo que lo que más me motivó a terminar el libro fue que no se me muera Wiesenthal en el camino, por eso me apuré a terminarlo. Se lo hice llegar a través de Sergio Wieder, junto a una carta donde le puse que le tenía un cariño especial, que era arquitecto como él y que cuando era chico quería ser un “cazador de nazis” como él. Lo más glorioso fue que Wiesenthal me contestó. Para mí significó haber tocado un lugar importante en mi vida. Esta historia, con las cartas escaneadas y traducidas, aparecen en una parte del libro que acabo de publicar.

NS: En el prólogo de tu libro decís que sos “judío y humorista” y que “Si la suma de estos dos factores determina la pertenencia a un género, tal vez haya que redefinir el género o definir este libro como degenerado”. ¿Por qué no podría decirse que es un libro de humor judío?
SL: Porque no me lo propuse, surgió la idea al ver que tenía una cantidad de chistes sobre el tema, básicamente sobre la guerra en Medio Oriente. Si bien me gusta el humor judío, con sus clichés, sus estereotipos, sus códigos y sus cultores, personalmente nunca me interesó hacerlo… pero cuando se aprobó el proyecto, aparte de la historieta “La Vida es Bella” y una buena cantidad de humor e historietas que ya tenía hecho, me puse a laburar sin ningún preconcepto, todo lo que me venía a la mente con la mayor libertad posible y siempre con mi propia mirada, mi propia experiencia con lo judío. Como bien dice Florencia Werchovsky en la contratapa: “(…) no se encontrarán en estas páginas aquellos chistes benévolos sobre la cultura judía (los clásicos de viejos amarretes y madres expertas en extorsión afectiva) sino una colección de piezas que desafían la forma en que los judíos nos vemos y somos vistos”.

NS: ¿Para quién está dirigido el libro?
SL: Yo creo que básicamente para judíos que tienen la cabeza muy abierta, que pueden ser de distintas generaciones. Es ese público, más que el de un festival de historietas. Pero tampoco quiero discriminar con esto, porque mucha gente que no es judía que se va a interesar. Fijate en el título: Judíos. Esa palabra tiene una suerte de atracción, es como algo maldito. Porque mucha gente cree que si le decís “judío” lo estás hiriendo.

NS: Existe un fenómeno, que se está dando en Argentina en particular y también en muchos países del mundo, de aparición de lo judío en la opinión pública
SL: Claro, como algo cool y fashion. Existen eventos típicos de las grandes ciudades, donde el gourmet judío se mezcla con lo griego, lo rumano y el sushi. En determinadas capas medias y altas se empieza a poner de moda lo judío, de modo que ser judío ya no es tan estigmatizante. Yo no sé si esto va a perdurar, es una moda, una tendencia…
En relación al libro, lo saco ahora porque sencillamente llegó el momento de publicarlo. Se dio en este momento, no hice ningún estudio. Estoy contento del resultado. Es algo que me trascendió.

NS: ¿Cómo está organizado el libro Judíos, que acabás de publicar?
SL: Me costó mucho organizarlo. Los agrupé por temas y los ordené por capítulos: uno dedicado a chistes de judaísmo en general; otro sobre Medio Oriente; otro sobre Shoá; otro con documentos y testimonios de mi vida, más autobiográfico; y por último un breve capítulo de bocetos, donde se puede ver el proceso de realización de algunos de mis dibujos. Entre cada capítulo hay un separador con unas estrellitas de David que parlotean entre ellas.

NS: En el libro aparecen el Golem, Superman, Moshé Dayán, Wiesenthal… ¿Cuál es tu personaje favorito de la historia judía?
SL: Seguro Wiesenthal. Igual, los otros personajes me parecen más que interesantes. El Golem me es muy interesante porque es el antecesor de los superhéroes. Incluso más para atrás, el antecesor de los superhéroes es Moshé Rabenu. Los que crearon Superman eran judíos y toman la historia de Moshé: a Superman lo ponen en cohete porque el planeta iba a ser destruido. A Moisés lo ponen en una canastita para salvarlo.

NS: Hace unos años, por algunos de tus dibujos, recibiste una oleada de mensajes que te acusaban de antisemita. ¿Qué significó eso para vos y para tu carrera?
SL: Algunas me paralizaron y otras entendía de dónde venía. La primera acusación vino de una publicación comunitaria, un pasquín llamado Comunidades, allí me acusaban de racista y de antisemita por una historieta que salió en Barcelona y que hasta el día de hoy me pregunto por qué. Fue un mal trago para mí, reconozco y me hago cargo de muchos chistes míos, que podrían herir los sentimientos de alguien, incluso los hay arbitrarios y hasta ofensivos, pero en el conjunto de mi obra, suman… son como bombas de profundidad, misiles inteligentes al corazón de la bestia racista que anida en el inconsciente de las capas medias, en sus prejuicios alimentados por los medios de comunicación, en la corrección política que es el maquillaje del doble discurso. Yo apunto contra eso. ¿Hace falta que diga que no soy racista? ¿Que soy judío y que muchas veces me meto en la carne de un antisemita y dibujo desde ahí?
Hay mucha gente que no entiende mis chistes, no maneja los códigos de la historieta, o la ironía, la parodia, el humor negro… y lee en forma literal lo que viene servido. Bueno, lamento decirles que este libro no es para esa gente. Mi lector, el que disfruta mis laburos, también se ríe de sí mismo y disfruta del humor negro. El tema es cuando sacan de contexto mis chistes, los recortan de la totalidad y dicen: “Miren a este judío que se auto odia, miren la mierda que hace, y eso que tuvo una madre que pasó la Shoá, pobre esa madre si supiera lo que terminó haciendo su hijo. ¿Se imaginan?” Si yo soy antisemita, qué le queda a Ramón Camps. También me acusaron cuando hice unos chistes sobre los bombardeos de Beirut en 2006 por parte de Israel: “Opinar contra el gobierno era hacerle el juego a ‘nuestros enemigos’”, que es lo que pasó el año pasado cuando Gaza fue arrasada: no podés ser crítico porque te condenan a ser antijudío, una dinámica propia de los fachistas, donde se clausura el debate y sin debate, triunfa la intolerancia y la violencia.

NS: En distintos chistes aparece tu mamá como personaje. ¿Cuáles son los recuerdos que tenés de ella?
SL: Mi vieja era una tipa muy castigada. De hecho, en algún dibujo pongo que yo la quiero abrazar y no puedo, porque en el medio hay un montón de cadáveres. Eso lo pude hacer después de una constelación, que es una terapia que hice, donde ponés en escena a tu familia. Cuando fui, primero no me animaba a hacerlo, porque veía cómo los demás ponían en escena a sus propias familias. Todas las historias me pegaban, porque estaba el padre que no le dio bola a la hija, o el padre que no escuchaba a la madre, y así un montón de historias… Cuando finalmente se puso en escena a mi familia, la mujer que hizo de mi madre no podía hablar, se puso a llorar. Yo la escena la vi desde afuera, porque en la escena había uno que hacía de Sergio. Ahí me di cuenta que la distancia que tuve con mi madre era porque ella no podía, o porque yo necesitaba mucho de ella, pero ahora de adulto la puedo perdonar por no haberme dado lo que necesitaba, básicamente porque no pudo.

NS: ¿Qué creés que te legaron tu mamá y tu papá?
SL: ¿Cómo puede ser que yo quería dibujar y me contrataron un profesor de acordeón? Siempre lo conté con algo humorístico, porque el tipo me gritaba, me agarraba los dedos, estuvo a un paso de pegarme… Entonces, ¿cómo mi vieja permitía eso? Pero era tanto mi necesidad de amor, quería agradar a mi madre, sobre todo porque era una mujer que había sufrido muchísimo.
Este libro es un homenaje a esa gran mujer, pero también una despedida. Finalmente te podés despedir de alguien cuando cerrás un capítulo. Ahora ya puedo entender todo lo que pasó, y verdaderamente no importa si me puso un profesor de acordeón cuando no lo quería, porque a la larga me sirvió para hacer catarsis con esos momentos de mi infancia.

NS: En tu libro usás distintas idiomas: castellano, idish, hebreo, alemán… ¿Con cuál de esos idiomas te sentís más cómodo?
SL: Obvio que el castellano (risas). Aunque si alguien me quiere ordenar algo o me quiere pegar, que me lo diga en alemán y directamente me arrodillo. El idish es el idioma de mi infancia.

NS: El libro lo terminaste de armar en marzo de este año, pero lo empezaste hace aproximadamente dos años. Esto significa que en el proceso de realización del libro pasaste por una guerra en Medio Oriente y el atentado en Charlie Hebdo. ¿Influyeron estos acontecimientos en el libro? 
SL: Yo entregué el libro en julio de 2014, pensando en que podía salir para Rosh Hashaná. Pero justo se desató la ofensiva de Israel sobre Gaza. Todos los días se veían imágenes terribles de los bombardeos, centenares de víctimas civiles, notas en las redes, acusaciones de uno y otro lado, era un escenario muy complejo para sacar el libro y la decisión de la editorial fue esperar y sacarlo cuando se aquietaran las agua. Y las aguas creo que nunca se tranquilizaron, porque después apareció el ISIS a cortar cabezas, después vino Charlie Hebdo, después Nisman, y después ya no sabemos qué viene… Así que al libro le agregué como 30 páginas más, e incluso rehíce el prólogo.

NS: ¿Conociste a los humoristas que fueron asesinados en el atentado a Charlie Hebdo?
SL: Sí, conocí a Charb, el director, hace 15 años, en Cuba, en un festival de humor, donde éramos parte del jurado junto al gran humorista gráfico Wolinski, que también murió en el atentado. A la revista la conocía. De hecho, hubiera estado honrado de trabajar ahí. Y seguramente si hubiera estado en Francia y hubiera trabajado en la Charlie Hebdo, me hubieran matado.

NS: En el prólogo de tu libro decís que “los únicos límites para el humor son los límites del horror. Es decir, ninguno”…
SL: Y sí, porque mientras el horror no tenga límites, mientras sigamos viendo cómo decapitan a gente inocente por Youtube, ¿por qué el humor tiene que tener límites?

Fuente: Nueva Sion www.periodiconuevasion.com.ar/articulo.php?id=6186

Algo más que una gran cantante israelí de fama internacional

El 30 de abril, la consagrada cantante israelí Ajinoam Nini presentará su último disco “Live Medicine” en el Teatro Coliseo. NOA, como también es conocida, es una extraordinaria y versátil cantante y música que aborda de manera sublime variados estilos musicales. Combina finamente la precisión de la lírica, los ritmos de jazz, los acompañamientos orientales, la fuerza del rock, la melodía del pop, entre tanto cromatismo musical. Asimismo, se destaca también como percusionista.
Con su cautivante carisma y talento, NOA entrega todo en el escenario a su público. Mujer inteligente con temperamento fuerte, ideas e ideales, es una luchadora en el campo de la paz en Medio Oriente y en el mundo. Entre otros reconocimientos, fue nombrada Embajadora de buena voluntad de la FAO.
Su arte la llevó a cantar el Ave María en el Vaticano frente al Papa Juan Pablo II, a grabar el soundtrack de la película La Vida es Bella, y actuar en vivo junto a Serrat, Sabina y Sting, entre tantas otras personalidades de renombre mundial que se suman a su inabarcable trayectoria.
Ha pisado los escenarios más importantes del planeta: el Carnegie Hall y el Avery Fisher Hall en Nueva York, el teatro Olympia de París y el Coliseo de Roma, solo para mencionar algunos.
En entrevista exclusiva dialogó con Nueva Sión desde Israel antes de su llegada a Buenos Aires.
Por Enrique M. Grinberg

NS: Ante todo quiero agradecer tu amabilidad en aceptar la entrevista.
NOA: Realmente es un placer poder conversar contigo.
NS: Hagamos la entrevista en hebreo, es más fácil para mí, seguramente para vos también.
NOA: En verdad, y por haber crecido en Estados Unidos, para mí es un poco más fácil en inglés que el hebreo, pero mi hebreo ahora tiene casi el mismo nivel que mi inglés. Así que no hay problema…
NS: Hablemos sobre tu recorrido biográfico, aparecen distintas geografías y culturas, me estoy refiriendo a Israel, Estados Unidos y Yemen. ¿Cómo influyeron en tu persona?
NOA: Comencemos por la cultura yemenita. Ante todo te digo que yo soy ya la tercera generación en Israel, la cuarta generación por parte materna. De parte de mi madre, mi familia llegó a pie de Yemen a Israel en 1890. Eran muy sionistas e hicieron una travesía de casi un año hasta llegar. Algo similar atravesó la familia de mi padre. Mis dos padres son de origen yemenitas así que no hubo una “asimilación” de nuestra “yemenitud”, pero sobre todo una “yemenitud” muy israelí. La cultura yemenita es extraordinaria, me fascina, toda, cada uno de sus elementos. Su danza es extraordinaria; mi mamá era bailarina de la Agrupación Imbal dirigida por Sara Levi-Tanai, a quien conocí profundamente e incluso trabajé con ella al inició de mi camino. Ella fue una de las personalidades destacadas de la cultura yemenita en Israel, poeta, coreógrafa que se ha difundido, una persona extraordinaria. Y la imagen de la mujer yemenita es algo que me ha fascinado, la mujer yemenita es una mujer fuerte, colorida, una mujer inteligente, con mucho ingenio, una mujer que sabe parar en lo suyo, que sabe hacer y son responsables de todo. Ellas realmente dirigían la casa, la familia, todo; en la cultura yemenita las canciones sobre la mujer yemenita son maravillosas, las aprendí de mi abuelo. En cada actuación me preocupo por lo menos que haya una canción yemenita, es un anclaje cultural muy importante y personal para mí desde la niñez. También toco el Paj (tacho) que es un instrumento yemenita clásico, también lo voy a utilizar en la presentación en Buenos Aires. El carácter fuerte de la mujer es una cosa que me acompaña como hilo conductor en mi carrera. Lo que me emociona es lo que intento hacer.
Pasemos a Estados Unidos. Tuve la suerte de llegar a Estados Unidos con mi familia al año y medio de edad. Crecí en Nueva York hasta los 17 años, todos los años formativos de mi vida pasaron en Nueva York. Yo hablo inglés, como te he dicho, casi como lengua materna, aprendí a hablar inglés antes que en hebreo. Leo libros en inglés desde muy joven, me gustan mucho los libros en inglés, la poesía en inglés. De hecho, me hubiera gustado estudiar en la Universidad Literatura Inglesa y aun me gustaría. Nueva York me proporcionó mucha cultura, desde la maravillosa música jazz, clásica, bailé en elencos clásicos en los mejores lugares, arte plástico, todo tipo de arte me interesaba y consumí. Pese a que en nuestra casa no éramos religiosos, pero si tradicionalistas, mis padres me enviaron a la Ieshivá (casa de estudios religiosos). Yo estudié en una Ieshivá de las que se definen como Ortodoxas Modernas, participé del Movimiento Juvenil Bnei Akiva, Realmente abrevé de ese mundo, más allá que nuestro hogar era diferente, así crecí. También estaba la calle neoyorkina que no era judía, no era un barrio ortodoxo. Allí conocí niños de Puerto Rico, de China y kurdos que vivían junto a nosotros en el barrio de Bronx, de allí me atrajeron también varios elementos que me aportaron en diversos sentidos.
Ahora hablemos de Israel, llegué a los 17 años por amor, conocí un muchacho en el secundario y quería estar junto él aquí. Convencí a mis padres de que teníamos que volver a Israel porque nosotros éramos una familia sionista y que ellos siempre decían que nosotros volveríamos a Israel y que si ellos no iban a regresar yo lo haría. Me acerqué al Movimiento de los Tzofim, a la Sojnut (Agencia Judía), estudié en el internado Boyer en Jerusalén, terminé allí mis estudios, me enrolé en el ejército. Fue muy duro para mí en los comienzos en Israel, fue un choque cultural, era todo muy diferente a lo que conocía en Estados Unidos, desde lo cultural, la conducta, el comportamiento, la comunicación entre las personas, pero me atraía el “israelismo” alocado y personal, el desenfreno, el descaro, el arraigo, era algo que quería de verdad estar dentro. Ingresé a él y se puede decir que me convertí en israelí. Aunque todavía uno viene siempre de un lugar distinto, pero me conecté mucho realmente. Me conecté con el idioma hebreo, maravilloso y bello, y con la poesía hebrea, de hecho entre los discos míos más conocidos aquí en Israel es un disco con poesías de Lea Goldberg que hice junto a Guil Dor. Israel me dio un regalo gigante, el contacto con Guil Dor, quien fue mi maestro en la Escuela Rimon, donde fui a estudiar una vez concluido el ejército. La Escuela Rimon es la número uno en música jazz y contemporánea, una institución extraordinaria. Allí encontré a Guil y nosotros compartimos actividad desde aquel momento, este año celebramos 25 años de actividad musical conjunta.

NS: ¿Qué lugar ocupan los poetas a la hora de elegir su repertorio? ¿Hay alguno de su preferencia?
NOA: Ya desde pequeña me atraían los libros y la poesía, leía muchos libros. Hasta el día de hoy, la música poética es la más querida por mí. Así también la música de los cantautores americanos de los años ´60, Leonard Cohen, Joni Mitchell, Paul Simon, son muy apreciados por mí. Éstos son como la santa trinidad. En casa nosotros escuchábamos Esther Ofarim, Shoshana Damari y Bárbara Streisand, que le gustaba a mis padres y también música clásica, de la que mis padres eran amantes. En verdad tuve una gran riqueza en donde la poesía ocupó un lugar importante en este espectro. Yo misma comencé a escribir poesía, a los siete u ocho años. En realidad yo escribí toda mi vida, mi adolescencia, poesías, todo lo que me pasa en el día. Cuando me dediqué a musicalizar a Lea Goldberg, fue la primera vez que me vinculé con la poesía. Desde entonces, salvo algunas excepciones como con Meir Vizeltir, o algún poema de Dan Minster, me dediqué fundamentalmente a musicalizar mis propias letras desde 1998, es decir, letras musicales, donde letra y música van de la mano al mismo tiempo y no una en función de la otra. Yo escribo las letras de las canciones que compongo en general en inglés y en hebreo. Realicé un disco completo en hebreo donde yo escribí las letras como está en el repertorio de fondo. Dejando de lado a los poetas en idioma inglés, en realidad escribieron en español y me gustan mucho, Octavio Paz y también Pablo Neruda son muy preciados por mí como poetas. En particular Octavio Paz, me enloquezco por él. Me enloquece como deconstruye el idioma y luego lo reconstruye nuevamente.

NS: ¿Con Guil Dor comparten las mismas influencias artísticas o se complementan?
NOA: Ambas, lo que es lindo en realidad. Tenemos mucho en común en nuestro gusto nos emocionamos con la misma música y nos renovamos mutuamente. Bueno, mucho más me renueva Guil en verdad, él es dieciséis años mayor, una persona tan extraordinaria, tan habilidoso, tan rico en todo, él conoce mucho de música, es sensible, abierto, todo el tiempo estudia, una persona impresionante de una manera extraordinaria. Digamos que dejé la Escuela Rimon después un año y me quedé otros veinticinco años, simplemente cambie la definición de Escuela, o sea toda mi carrera. Como se dice en latín o español la palabra carrera significa camino y no lugar. No son puntos a los que se llegan, sino un camino que haces todo el tiempo.

NS: Concuerdo con tu definición, nosotros estamos siempre andando…
NOA: Es cierto. Esto desde mi concepción. Si no quisiéramos y nos emocionáramos con las mismas cosas, no creo que nos hubiésemos aguantado tantos años.

NS: ¿Ves una posibilidad de que la música israelí empiece a cobrar mayor repercusión a nivel mundial?
NOA: En verdad sí, lo veo cada día más, veo personas increíbles quebrando las fronteras todo el tiempo. Los jazzistas israelíes tocan en vivo, como ser los hermanos Cohen, Avishai Cohen, Omri Mor, entre otros muchos talentosos que reciben reconocimiento en el mundo. También personas como Idan Raijel, cuya música especial recibe mucho eco en el mundo; Ester Rada, que hace música soul muy interesante y llega a muchos lugares. En el campo de la música electrónica los DJs israelíes que tocan en vivo como ser Infected Mushroom, entre tantos otros más. Digamos que la música israelí más popular, por ejemplo Shlomo Artzi, yo no lo veo fuera de las fronteras de Israel, sólo en comunidades donde hay israelíes. No pasa sólo en Israel, sino en todo lado donde hay un artista que es muy grande, con excepción de los Estados Unidos, porque el idioma inglés está en todos lados. Si por ejemplo ves un artista en Alemania, una vez actué con un artista gigante como Peter Maffay pero fuera de las fronteras de Alemania no saben quién es. Él representa precisamente la cuestión más alemana, del hombre simple de calle en Alemania. Las personas que son un poco más esotéricas, un poco más cerrados, más interesantes desde el lado, cultural, tienen más posibilidades de cruzar el océano o hablemos de formatos sin palabras como la música electrónica que es independiente del idioma. Por ejemplo, Joaquín Sabina con quien trabaje en mi último disco y quiero tanto, es un gran poeta, pero si no entendés el idioma español te perdés el 80% de lo que hace, no es algo que se puede trasladar en Francia por ejemplo, lo mismo con los hebreoparlantes.

NS: Entender un idioma, es entender una cultura.
NOA: Sí, cierto, el idioma es todo. Por ejemplo hace tres años, grabé un disco de música israelí clásica llamado “Eretz Shir-Tierra de Canción”, que recopilaba canciones emblemáticas de Israel como “Aiu leilot-Hubieron noches”. Era mi intención honrar esas melodías y las grabé con la Orquesta Sinfónica de Jerusalén. Hice algunas presentaciones alrededor del mundo, pero noté que por más que explique las letras, había algo en la historia y la cultura que hacía que la conexión no sea completa. Contrariamente a lo que pasó en las actuaciones en Israel, donde no sólo sentí que la gente escuchaba las palabras sino que había una asociación histórica, una energía, sueños, mucho más profundo. Yo tengo suerte porque en gran parte del mundo puedo comunicarme en inglés.

NS: Comenzaste a hablar un poco de tus discos y de los caminos. A mi entender cada disco tiene un momento personal como así también un contexto social y político. Me gustaría recorrer contigo algunos de tus títulos y preguntarte por ello. Vamos por el primero Ajinoam Nini y Guil Dor sobre, poesías de Lea Goldberg y Rajel.
NOA ¿Me hablas del de Rajel y Lea, el que estaba sumergida en el agua azul?

NS: Si, así es.
NOA: Es un disco muy importante, es el símbolo de mi ingreso a la cultura hebrea en realidad. Es mi primer disco hebreo que también simboliza mi admiración por Lea Goldberg quien es una gran poetisa. Si yo pudiera escribir en hebreo elevado me gustaría poder hacerlo como ella, es mi poetisa favorita.
Lo extraño, es que este disco lo comenzamos a grabar con Pat Metheny, siendo este el primer disco con el que irrumpimos en el mercado internacional. Él es un gigante de la guitarra y nos ayudó mucho para poder proyectarnos internacionalmente. La grabación fue muy lenta dado que él estaba siempre de gira por el mundo, muy ocupado. Pat Metheny mismo nos dijo que por seis meses no se iba a poder ocupar del disco. Nosotros debatimos: ‘¿qué hacemos?, ¿esperamos?’, y justo recibimos una invitación del Festival Israel para presentarnos un noche. Allí pensamos qué programa íbamos a ofrecer y llegamos a Lea Golberg, quien estaba esperando para salir e hicimos este disco. La parte importante era el idioma hebreo, estaba muy orgullosa porque lo realizamos, Bohi Kala (El), Mizmor Laila (Nocturno), Uri, todas estas canciones en este proyecto muy cercano a mí.

NS: Seguimos con Noa Now (Ahora Noa).
NOA: Un disco muy importante para mí. Es el primer disco que se realizó justamente después del nacimiento de mi primer hijo. Todo este disco está influenciado por la bomba nuclear en mi cerebro y espíritu cuando fui madre. Es también un disco de contenido político, pero como siempre escribo entre líneas, yo no escribo canciones que sean claramente políticas. Soy más de codificar dentro de mis canciones, en Now hay alguna de ellas.

NS: Quiero contarte que este fin de semana que pasó viajé a Basavilbaso, Entre Ríos, donde se asentaron las Colonias del Baron Hirsch a unos 320 kilómetros de Buenos Aires y llevé conmigo toda tu discografía para escucharla. Comencé el viaje con Eretz Shir (Tierra Canción): ¿qué me podés contar del mismo?
NOA: ¡Ante todo espero que lo hayas disfrutado! Es el disco sobre el cual te comencé a contar antes. Quería honrar a la canción israelí. Lo hice también en el marco del Festival Israel junto a la Orquesta Sinfónica de Jerusalén. Fue un proyecto movilizador y alegre y un innovador ya que me ocupé de la música originaria en contraposición a Now, Genes and Jeans (Genes y Jeans), Calling (Llamada). En todos mis discos mis temas son originales y aquí yo simplemente soy una intérprete más del lo que escribieron otros, pese a que nos tomamos algunas libertades de musicalización e interpretación con estas canciones, intentamos cosas diferentes .Quisiera decir que este disco, lamentablemente, con pena lo digo, tenía la oportunidad de llegar masivamente al público pero sufrió mucho por un incidente que me pasó en relación a nuestra discusión política. Justo en el tiempo que el disco salió fui invitada a cantar en un acto árabe-israelí, conjunto, por “Iom Hazicaron - Día del Recuerdo”. Antes de ir a la Plaza Rabin para cantar ese mismo día en lo que se llama “Cantamos en la plaza”, participé del acto conjunto. Yo me sentí muy orgullosa por participar de este acto, tan lindo y que simboliza tanto el lugar preciso de la santidad y las posibilidades de llorar en conjunto, realizar el duelo juntos sin distinciones y por la sangre derramada. Esto es algo importante para mí. No pude ignorar la chocante reacción al día siguiente, el boicot y la violencia que se desató contra mí, que de hecho no nació ese mismo día. Después de todo, hace más de años que expreso mis ideas, desde el asesinato de Rabin que canté en la marcha, yo estoy en la misma línea. Pero, algo en este evento y también el gran “cambio en el aire”, los últimos años, erupcionó llegando a líneas rojas. Todo esto afectó a las personas en sus posibilidades de llegar a este tipo de actos que se realizan.

NS: Ante todo me quiero solidarizar contigo por la situación que tuviste que vivir. Creo que tanto en Israel como en la diáspora, ustedes no están solos y la gente que piensa de manera similar los quieren.
NOA: Gracias, yo sé que esta gente existe, pero lamentablemente no tienen fuerza, no tienen fuerza en el mercado, no se organizan, son individuales, todo el tiempo me escriben algunas cartas aquí y allí, mucho respeto por ello, pero no es una cosa que permite llenar salas de conciertos y ocupar los lugares de los grandes agujeros, es muy, muy triste.

NS: Ahora me gustaría pasar a los dos siguientes discos, Nápolis (Nápoles) y The Must Be Another Way (Debe Haber Otro Camino), junto a la cantante árabe Mira Awad.
NOA: Nápoles simboliza el vínculo muy, pero muy profundo, que tengo con Italia. Sé que en Argentina hay muchos italianos conectados con Italia, ¿es cierto?

NS: Así es.
NOA: A lo mejor interpretaré en Buenos Aires entonces alguna de estas canciones napolitanas, quizás sea lindo, lo pensaré. De todas formas me presento hace muchos años en Italia, digamos que no hay otro país con el cual desarrollé una relación tan profunda y bella como con Italia. Por muchos motivos, hablo el idioma, me gusta mucho la cultura, recibí una Orden de Caballero del presidente de Italia. Yo quería devolverles y agradecerles de alguna forma por todo lo que me brindaron durante años. No sólo los grabé, sino que los presenté, las canciones napolitanas ocuparon un lugar muy importante en mi vida. A mi madre les gustaba mucho y en mi niñez las escuchaba mucho en los discos que ella ponía, en la cocina, cuando caía nieve. Estaban plantados en mi mente y volvieron cuando trabajé muchos años con Solis String Quarte, en Nápoles pude entender mucho más de lo que entendía hasta entonces. Escuché los cantantes auténticos, estudié sobre la construcción de las canciones, la importancia de las palabras, aprendí el idioma e ingresé mucho al canto napolitano. Me encuentro con mucha gente que me dice que en verdad una yemenita de Israel pueda llegar a estas interpretaciones con la pronunciación perfecta y todo, yo les digo que es simple, ante todo porque me gusta mucho la música y la respeto, yo no intento construirla, para que ella sea yo, sino que yo intento ser ella. Esas son las causa del porque los napolitanos me agradecen con amor.

NS: Creo que también las temáticas que abordan las canciones napolitanas son muy parecidas a las que cantamos nosotros los judíos.
NOA: Así, es. Si leés lo que escribí en un libro que acompaña al disco justamente es eso lo que escribí, que la cultura judía y napolitana es muy similar. En el sufrimiento, en el romanticismo, en el sentimentalismo, la fraternidad, la solidaridad, la amistad, educación y también como te dije que en mis canciones políticas muchas veces escribo entre líneas el mensaje, también ellos lo hacen todo el tiempo, hay ciertos códigos a descubrir.

NS: ¿Y sobre el disco con Mira Awad? 
NOA: Todo el proyecto con Mira Awad fue extraordinario, simplemente un recorrido impresionante. Empezó en el 2000 y algo con el disco Now, que antes me mencionaste, cuando la invitamos a cantar con nosotros la canción We Can Work In Out (Nosotros Podemos Trabajar en Eso) y se continuó con todo tipo de cooperaciones esporádicas, aquí y allí, la invitamos a sumarse y estar a nosotros, en varias presentaciones. Entonces llegó Eurovision en el 2009, hubo una gran oposición y dije: “un momento, si voy con Mira, acuerdo; si no, no quiero ir sola”. No es para ser una diva Pop sino que es para transmitir un mensaje político en esta importante ocasión.

NS: Es un disco muy energético y positivo, se siente, se percibe.
NOA: Si, hay allí mucha energía en todo, de Mira sola que es increíble, de nosotras y de nuestra unión, muy intenso.

NS: ¿Existe alguna diferencia entre el perfil israelí de Ajinoam Nini y el de Noa la internacional?
NOA: No, no, es lo mismo. Es sólo una cuestión técnica el nombre. Simplemente me identifico con ambos nombres, hace muchos años lo uso indistintamente, es parte inseparable de mí. Lo lindo del nombre Noa, que no se si sabías, es su origen. Noa era la mayor de catorce hijas de Tzelofjad, esto fue en la época del éxodo de Egipto, es la generación del desierto. Cuando su padre falleció, no había herederos varones, por lo cual se iban a perder las propiedades familiares. Entonces dijo Noa: “pese a no haber varones, las mujeres pueden administrar de manera excelente todas las propiedades” y Moisés acordó. De allí, en realidad, podemos decir que salieron las leyes sobre los derechos de las mujeres en la Biblia y el pensamiento feminista.

NS: Volvemos sobre los conceptos que hablamos antes de la mujer yemenita fuerte…
NOA: Así es, cerramos un círculo.

NS: Antes de terminar la entrevista, me gustaría que me hables de tu último disco, el que presentarás en Buenos Aires “Love Medicine” (Medicina del Amor).
NOA: Love Medicine es mi disco número quince, es un disco del cual me siento muy orgullosa. Se realizó por medio de crowfunding (financiamiento masivo) totalmente independiente, con apoyo del público. Realmente, en verdad, hice en él lo que quise, me sentí muy libre, incluyendo las fotografías bajo el agua y todo, también los arreglos musicales. Se grabó íntegramente en mi casa y tuve unos cuantos invitados estupendos. Utilicé muchos elementos de la música brasilera, incluí una canción que escribí para el musical sobre la vida de Juan Pablo II, del cual estuve muy cerca. Y lo más destacado que hay son dos dúos, Pat Metheny el extraordinario guitarrista que te conté antes y es nuestro buen amigo, él y yo escribimos la letra; y el último es el más querido, Joaquín Sabina, a quien yo quiero mucho. Extraordinario fue que recibió la canción que le mandé y quiso traducirlo al español.

NS: ¿Qué expectativas tenés de tu presentación en Buenos Aires?
NOA: No es la primera vez que me presento en Buenos Aires, siempre tuve una experiencia positiva. Estoy esperando mucho dicha actuación. También en septiembre regreso junto a Joaquín Sabina, seré su invitada. Y ahora me presento sola en el Teatro Coliseo y me siento muy emocionada y espero mucho que venga mucha gente a escucharme.

NS: Seguramente. Muchas gracias Ajinoam por la posibilidad que nos diste de conocerte más y entrevistarte.
NOA: Gracias a vos, para mí fue un placer conversar contigo y nos vemos en la presentación.

Para quienes quieran conocer más de Ajinoam Nini pueden ingresar a noasmusic.com
Quienes quieran escuchar su disco pueden hacerlo en www.noasmusic.com/love-medicine
Video presentación del disco Love Medicine www.youtube.com/watch?v=_6V6tU9LiFw

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