Ajim – Hermanos – Brothers

Dos hermanos. Dos historias totalmente diferentes. Dos cosmovisiones de mundo opuestas. Dos posturas encontradas. Dos realidades. Dos caras de una misma moneda. Dos interpretaciones de la ley. Dos en el amor y el odio. “El judaísmo” y “los judíos”. Dos luchas irreconciliables. Un mismo Estado.

Esta película es del director israelí Igaal Niddam, nacido en Marruecos en el año 1938. Entre 1948 y 1959 vivió en un kibutz en Israel, trabajó como camarógrafo en Tel Aviv. Luego se estableció en Suiza en 1964.

Niddman nos introduce por medio de su obra en una de las temáticas candentes de la sociedad israelí en relación al lugar del Estado y la religión. En el mismo aporta también al debate sobre la democracia, la ley, los derechos y las obligaciones. En particular para trabajar esta temática toma un tema muy sensible en la sociedad israelí que es el enrolamiento militar o no de los ortodoxos y ultraortodoxos estudiantes de las Yeshivot (Casas de Estudio Talmúdicas).

Se presenta esta problemática basada en la historia ficticia de dos hermanos de origen argentino que fueron separados por la trágica historia vivida en Argentina en los años 70. Dos hermanos desencontrados y desconocidos. El uno no sabía por qué el otro lo había abandona en su más tierna infancia. Si bien un abismo los separa, la convicción ideológica, la lucha, la pasión y sus creencias dogmáticas les son comunes.
Dan vive en Israel, más precisamente en un Kibutz en el sur del país. Él es pastor de ovejas. La geografía que habita y recorre son los paisajes bíblicos. Su ocupación como pastor remite a los tiempos ancestrales del pueblo judío. Su hermano Aarón es un abogado prestigioso, ortodoxo y vive Nueva York. Se ocupa de la defensa de los derechos de los estudiantes talmúdicos que se niegan a enrolarse y servir en el ejército.

El encuentro de ambos hermanos se produce en Israel cuando justamente comienza el juicio que tratará este tema tan controversial. La película intenta abrir un debate necesario que se debe dar la sociedad israelí en relación a la separación entre religión y Estado en Israel.

Argumentos a favor y en contra se ponen en juego. La torá y la ley civil se encuentran en la sala del juicio en la tierra de los profetas.

A fin de ir adentrándolos en el debate casi talmúdico entre la ley civil y la ley raigal les dejo algunas fuentes para complejizar la temática antes de que vean la película.

Espero que la disfruten, al pie de la nota esta el link que dará inicio a la función.

"¿Salen sus hermanos a la guerra y ustedes permanecen aquí?". - Bamidvar 32:6.

“De veinte años arriba, todos los que pueden salir a la guerra en Israel, los contarán vos y Aarón por sus ejércitos”. - Dvarim 1:3

“Para cada cosa hay un momento bajo el cielo... Hay momento para hacer paz y hay momento para hacer guerra”. - Kohelet.

“Cuando un hombre se presenta ante el trono del juicio, lo primero que le han de preguntar no será ‘Has servido a Dios, orado y observado el ritual?’ sino ‘Te has comportado honorablemente con tu semejante?’”. - Talmud Babli-Shabat 31a.

“¿Si no soy yo para mí, ¿quién será? Si yo soy sólo para mí, ¿qué soy? Y si no es ahora, ¿cuándo?". - Pirkei Avot 1:14.

“El que quiera hacer paz, la hacemos. El que quiera retirarse, que se retire. El que quiera luchar, luchemos”. - Talmud Ierushalmi.

“Cuando el Pueblo de Israel es atacado, Dios sufre y es como si lo estuvieran atacando a él, por lo que luchar para la defensa del pueblo es considerado como defender el nombre de Dios”. -  Midrash-Bamidbar.

“Existen diferentes tipos de guerras que el pueblo puede luchar. En ocasiones estas guerras pueden ser
“mitzvá” y el pueblo debe lucharlas, así como cumpliría cualquier mitzvá de la Torá”. - Rambam- Hiljot Melajim 5.

“La utilización inapropiada de la Torá" para intereses sectoriales. Ya los sabios señalaron que "1.000 se iniciaron en la Torá, 100 de ellos llegaron a la Mishná y apenas 10 compenetraron el Talmud, pero sólo uno servirá de guía". Todos deben incorporarse al ejército, algunos selectos seguirán el camino del estudio exclusivo de la Torá”. - Javer Knesset por Shas Rab. Jaim Amsalem.

“Quien derrame la sangre de un ser humano, su sangre será derramada por un ser humano. Pues Elohim hizo al hombre según su imagen”. - Bereshit 9:6.

“Guárdate y protege con cuidado tu vida...". -  Devarim 4:9

“Y meditarás en ella día y noche”. - Ioshua 1:8.

"Y convertirán sus espadas en arados y sus lanzas en hoces. Ninguna nación levantará espada contra otra nación, ni aprenderán más para la guerra". - Ishaiahu 2:4.

“Todos nos beneficiamos del estudio de la Torá”. - Pirkei Avot 6.

“Cuanto más Torá, más vida”. - Hillel Mishná Avot 2:7.

"Ojalá que aunque a mí me abandonen guarden mi Torá, porque la luz que hay en ella los devolverá al bien". - Midrash Eijá.

“¡Grande es la paz! Pues toda la Torá fue entregada para traer paz”. - Rambam-Hiljot Janucá.

“Todo hombre judío tiene la obligación de estudiar Torá, ya sea pobre o rico, sano o enfermo, joven o muy anciano y débil; aunque sea tan pobre que viva de la caridad pidiendo en las calles;  aún quien debe mantener una esposa e hijos está obligado a dedicar tiempo, por la mañana y por la noche para el estudio de la Torá”. - Rambam-Hiljot Talmud Torá 1:8.

“El estudio de la Torá es la mitzvá más importante porque nos enseña como actuar. No existe otra mitzvá que se iguale al estudio de la Torá. Más bien, éste equivale al resto de las mitzvot juntas, debido a que el estudio lleva a la práctica”. - Rambam-Hiljot Talmud Torá 3:3.

“Los ultraortodoxos tiene derecho y deben de estudiar la tora día y noche. Son soldados de la Torá no solo durante tres años, sino toda la vida. ¿No es el reclutamiento forzoso una violación de su liberad?” - Extractos de la película Ajim.

El ex Rabino Supremo de Tzáhal, Cnel. Rab. Avichai Ronetzky, describió la problemática de los marcos existentes del ejército. La participación masiva de los jaredim (ultraortodoxos) supone grandes cambios y profundos ajustes: ellos no participarán de actividades en las que participan mujeres; no asistirán a ceremonias en las que actúen mujeres; ellos requieren otras normas rituales, en especial lo relativo a la comida "casher"; realizarán intentos de conversión dentro de las filas de los reclutados; no participarán de ejercicios en que los instructores sean de sexo femenino; etc. ¿Hay que transformar a todo el ejército para poder reclutar a todos los jaredim? Para poder entender todo esto se deben conocer las características especiales de este sector. Ellos sostienen que la Torá es la base fundamental de la existencia judía y se debe cumplir la prescripción "y la estudiarás de día y de noche!". Por lo tanto, todo el que así lo desee, debe ser sostenido para hacerlo durante toda su vida.

Link a la película Ajim: http://www.asgraphic.org/videos/video377/index.htm

Enrique M. Grinberg
Publicado en www.habonimdror.com.ar

Con primeros ministros mizrajíes, la paz hubiese llegado hace tiempo

Entrevista a Yossi Sucary, ganador del premio Brener

En una entrevista exclusiva para Nueva Sión, Yossy Succary nos envuelve en una atrapante narración sobre su propia historia autobiográfica, cuyos contrastes pintan fuertes paradojas culturales israelíes. Pero no sólo eso, el notable escritor mizrají se explaya en sus percepciones sobre el conflicto con los palestinos y la actitud de lo que llamó el “mainstream” israelí, mostrándonos una perspectiva cargada de relieves.
Por Enrique Grinberg

NS: Ante todo muchas gracias por la posibilidad de entrevistarlo. Me gustaría que me cuente un poco sobre Usted.
YS: Nací en Israel, soy hijo de una familia mizrají (judíos orientales). Hasta los nueve años, me crié con mi abuela en un barrio muy duro de Tel Aviv, Pardes Katz; después viví en Ramat Gan junto a mis padres. Más tarde me mudé con mis padres al norte del Tel Aviv donde casi era el único mizrají en la zona. Era un barrio muy homogéneo desde el punto de sus habitantes: desde la proveniencia étnica era una zona ashkenazí, y desde lo económico vivía gente adinerada de clase alta. Yo llegué allí siendo de familia mizrají y de clase media baja. Fue allí donde crecí y se imprimió mi visión política, cultural y social del mundo.
Una persona muy importante para mí fue mi abuela, junto a quien crecí, y años más tarde le dediqué mi primer libro que me promocionó: Emilia y la sal de la tierra. Me pregunté a mi mismo de manera natural si debía hacer dinero porque nací en una familia pobre u ocuparme de la sociología, es decir, a hacerme las preguntas que me importaban: ¿Qué hacemos aquí?, ¿Qué es la vida?, ¿Qué es el mundo? En estas inquietudes encuentro la influencia del lugar en donde me vi inmerso: crecí en una casa donde la atmosfera era religiosa, como saben en los mizrajíes (a diferencia de los ashkenazíes) no existe una cultura laica arraigada, y de repente me vi inmerso en una sociedad totalmente laica. También fui un prometedor jugador de Basket israelí.
Desde muy pequeño comencé a leer filosofía y no literatura. Luego de servir en el ejército fui un alumno brillante en la Universidad de Tel Aviv. Continué estudiando en el Instituto de Filosofía y Ciencias Políticas. Estaba encaminado hacia el doctorado, pero interrumpí el mismo porque todos eran ashkenazíes y yo mizrají, era como “la hoja de parra” que los cubría de la discriminación en la hegemonía ashkenazí: “Miren, aquí tenemos un mizrají, somos abiertos…”.
NS: ¿Cómo fue para usted vivir siempre entre dos mundos antagónicos, nunca en el medio.
YS: Fueron pasajes muy dramáticos. Desde pequeño conocí gente que se convertía en delincuente por el contexto en el que se encontraban; cuando llegué al norte de Tel Aviv y vi personas que tenían casas lindas y que viajaban en autos recordé que en Pardes Katz solo había carros con caballos y allí no teníamos otra posibilidad. En Pardes Katz donde crecí existen dos posibilidades: o ir a la sinagoga o ir a la parada de drogas, no hay otra opción, el Estado no invierte allí nada, lo abandona y no le importa en general.
NS: ¿Estas situaciones fueron un incentivo para tratar de superarse?
YS: Mi abuela siempre me transmitía la sensación de que yo era único y muy especial. Desde muy pequeño me hicieron exámenes psicométricos. Luego de los mismos le dijeron a mi madre que podría ingresar a tercer o cuarto grado. Ella se asustó ya que no sabía cómo manejarse en el mundo ashkenazí. Ella no entendía, simplemente quería que yo estudiara y fuera todo ordenado como los ashkenazíes. A los treinta años comencé a enseñar en una escuela externa, lo que es un establecimiento de alumnos expulsados del sistema educativo tradicional ya que decían que su rendimiento era insuficiente. Me dije a mi mismo: “vengo de un barrio duro, yo voy a sacarlos buenos, el sistema educativo no sabe nada, yo voy a apoyarlos, a prestarles atención ya que ellos pueden triunfar”. Tuve mucho éxito con esta tarea, ya que convertí a personas echadas del sistema educativo en alumnos que terminaron la Bagrut (bachillerato) en el Secundario. Hasta el día de hoy me llaman y me agradecen, me escriben en Facebook diciéndome que yo creí en ellos.
NS: Justamente la fe y la creencia es algo típico en los mizrajíes…
YS: Es cierto, por eso me fue bien. En Israel la academia es fría, es ashkenazi. Así como yo domino la filosofía occidental, me dediqué al estudio de Heidegger y Wittgenstein, estudié mucho: como aquellos que estudian Torá, yo estudie filosofía. Pero más allá de eso, toda mi orientación es oriental, el estereotipo mizrají de calidez, informalidad, que desconoce las reglas, que está al borde de la anarquía, siempre vivo en esta tensión. Estas contradicciones están mi interior, la ambivalencia entre la rica formación europea y el comportamiento oriental que me es tan propio. Puedo entrar a un restaurante y besar la mezuzá siendo yo totalmente laico y agnóstico, esto les resulta muy extraño e inentendible a mis colegas escritores y profesores ashkenazíes que nunca lo harían. Esto es algo intrínseco a mi propia cultura.
NS: ¿Cómo comenzó a interesarse por la escritura? ¿Había libros en la casa de sus padres?
YS: Yo crecí en una casa que no se leía, mis padres eran extraordinarios pero no había, como en la casa de mis amigos ashkenazíes, una cultura del libro. Mis padres trabajaban muy duro para poder sustentarnos, esa era su preocupación. Como no tenía plata para comprar libros, robaba libros de las librerías.
NS: ¿Cómo veían tus padres su inclinación por la lectura?
YS: A mi madre le gustaba y me alentaba permanente a leer. Ella quería que fuera ilustrado y destacado.
Ns: Pasemos ahora a sus libros. Cuénteme cuáles son sus títulos y temas centrales.
YS: Mi primer libro publicado fue Emilia y la sal de la tierra, que tuvo una gran aceptación en Israel. Es la novela de la literatura israelí que rompe el estereotipo de la mujer mizrají. Hasta ese momento en toda la literatura hebrea la mujer oriental siempre aparecía como que todo lo que sabe hacer es cocinar, ser cálida, servir a su marido, traer muchos niños al mundo, que no sabe pensar, casi deshumanizada. La literatura en Israel es una literatura netamente ashkenazí. Yo vine e hice lo contrario: una mujer que es inteligente, brillante, que tiene pensamientos abstractos, es muy analítica, contraria a los valores patriarcales y lo sobresaliente es que es una sobreviviente de la Shoá.
NS: ¿Y este personaje es real, existe?
YS: Si existe, no es una ficción. Es mi abuela. Esta historia fue difícil de digerir, sobre todo por mi trayectoria intelectual. De repente viene un mizrají que domina perfectamente la cultura occidental, vengo con Wittgenstein, Heidegger, Popper y Sartre.
NS: ¿Cómo continuó su obra literaria?
YS: Luego publiqué Miklator (apócope de refugio-luz). Éste es un libro que sólo la elite intelectual lo leyó, no fue masivo ya que fue muy filosófico. Narra la historia de un hombre que no podía vivir en Israel por la ocupación y la corrupción pero tampoco podía vivir en ningún otro lugar del mundo porque hay antisemitismo y lo odiaban por su judaísmo. Él siente que tiene que ser judío en la tierra de Israel. Como no tiene otra opción decide construir un refugio en Israel y vive en él, este refugio es concreto y también metafórico. Vive su vida en el refugio, se dice “yo no dejo Israel pero tampoco vivo en ella”. Es un emigrante de Israel, pero no afuera de ella sino dentro de ella, en su refugio.
NS: Por lo que escuche de su vida sumado a estos dos libros puedo inferir que los mismos son bastante autobiográficos.
YS: El primero es autobiográfico.
NS: Yo creo que el segundo también, me parece que en la escritura usted crea su propio refugio.
YS: Si, efectivamente la escritura es mi refugio. El lugar en el que yo me refugio es el movimiento; cuando voy de un lugar a otro, no tengo lugar. Un escritor austríaco, de los más grandes de segunda mitad del siglo XX, llamado Thomas Bernhard, cuenta que él vivía en Viena y un día decide instalarse en un pequeño pueblo del interior ya que decía que no podía vivir más en Viena en donde todos simulan ser cultos sin cultura real, van a la Ópera pero no saben nada sobre ella. Llega a ese pueblo y se da cuenta que la gente es muy simple, no tiene estudios. Entonces decide volver a Viena y en el auto piensa: “no puedo volver allí, todo es artificial”, por lo que decide volver al pueblito. En el camino piensa: “no, allí no hay nada, ni siquiera puedo comprar Neue Zeitung”, y se da cuenta que el auto y la travesía es su lugar. Yo me identifico con él y mi lugar es el libro.
NS: ¿Siente que necesita de ese refugio, que no puede vivir en la realidad israelí?
YS: Me es difícil vivir allí por la realidad creada por los colonos que nos arrastran a situaciones alocadas según mi punto de vista. Por otro lado está el Hamás, un movimiento fundamentalista y extremista que sólo quiere destruirme por ser judío. Yo ya no sé qué hacer, es como una guerra que no es mía, es entre los colonos y el Hamás. ¿Qué vínculo tengo yo con esto? Entonces, el único lugar que me siento seguro es en la escritura.
NS: Vamos con su tercer libro.
YS: El siguiente libro se llamó Una novela incorrecta. Trata sobre una maestra de escuela de cincuenta y un años, inteligente, que entiende que el sistema educativo en Israel colapsa y no está yendo por el buen camino, que se enamora de un alumno brillante de dieciocho años. Detrás de esta historia hay una crítica profunda a todo el sistema educativo, todo lo que hace, como influye en las personas, en los alumnos...
NS: Su último libro Benghazi-Bergen-Belsen recibió el reconocimiento más importante de la literatura en Israel, el Premio Brener. Cuéntenos un poco sobre el mismo.
YS: Más allá de haber ganado el Premio Brener y que todos hablen sobre este libro por ser best seller, se ha incorporado al sistema educativo de los colegios secundarios. Es el primer libro en el mundo que describe la Shoá de los judíos del Norte de África, un tema que mucha gente desconocía por completo, puesto que no sabía que judíos de Libia sufrieron la Shoá. Hizo mucho ruido y gustó mucho, de hecho se está pensando realizar una película basada en el libro.
Se trata sobre una familia de Libia de la ciudad de Benghazi que fue deportada por los nazis pasando por Trípoli, Civitella del Tronto en Italia hasta finalmente llegar a Bergen Belsen, en una travesía de tres años. Ellos recorren ese camino pasando por diversos campos de concentración. La heroína de este libro es una mujer llamada Silvana Jashash, una joven de veintitrés años proveniente de una familia judía burguesa. Esta familia fue deportada junto a otras ochocientas personas a Bergen-Belsen.
Si uno se pregunta por qué los nazis los agarraron y no los mataron es porque los nazis pensaban en canjearlos por prisioneros suyos cautivos por los aliados y los soviéticos. Cuando entendieron que este intercambio no se podía hacer corrieron el mismo destino que los hermanos ashkenazies en otros campos de concentración y en las cámaras de gas. En este proceso tan duro trasladan a personas del desierto de Sahara -donde hace aproximadamente cuarenta y cinco grados- a los menos veinte  del invierno europeo. Llevaron allí esta familia y a los que podían resistir, a los que eran ricos. Como muchos hombres se fueron muriendo, a partir de allí quien dirigirá los destinos de estos judíos prisioneros es Silvana Jashash. Más allá del encuentro con los nazis estos prisioneros se encontraron con los cautivos ashkenazíes y el relato cuenta las tensiones entre ambas culturas. Eran “negros”, hablaban en árabe, vestían con ropas livianas, no sabían lo que era el frío, nunca antes habían visto la nieve. No hablaban Yidish, no sabían alemán, no entendían nada. Allí aparece una mujer ashkenasi, Rivka Reis, que la ayuda.
Hay una historia que ocurrió de verdad cuando los ingleses liberaron Bergen-Belsen en el '45, se pueden encontrar en Google, a los soldados ingleses los acompañó el Gran Rabino de Inglaterra junto a un reportero de la BBC. Cuando liberaron el campo había un grupo de esqueléticos sobrevivientes con pocas energías que cuando vieron el transmisor de la BBC y al Rabino, se pusieron de pie y cantaron el Hatikva… allí mi abuela, perdón, Silvana Jashash, se une a ellos y canta con acento árabe para que sepan que ella también estuvo allí.
NS: ¿Este libro se basa en la historia de su abuela?
YS: Así es, mi familia pasó la Shoá. El libro tiene un exhaustivo chequeo de cada dato histórico, una profunda investigación y muchas entrevistas. Te voy a contar una historia que sucedió cuando era chico. Cuando cursaba el cuarto grado, apenas me mudé al norte de Tel Aviv, allí realizaban todos los años un acto en memoria de la Shoá. En el aula, todos eran ashkenazim menos yo. Levante la mano y le dije a la maestra que yo tenía algo para contar. Me preguntó qué quería decir, porque ella sabía que yo era mizrají y, por lo tanto, ¿qué tenía que ver yo con la Shoá?. Le dije que mi familia también pasó por la Shoá, también nosotros estuvimos allí. La maestra me miro y me dijo: “no, no… los mizrajíes no estuvieron en la Shoá, solo los ashkenazíes”. Para mí fue un acontecimiento muy autoritativo, yo era un chico que viene de un barrio, de repente llegar a un lugar donde me dije: “ella debe tener razón”. Fui a ver al director y le dije que mi familia pasó la Shoá, no hay otra posibilidad, ellos me comentaron cómo los nazis los sacaron de sus casas, los llevaron a campos de concertación en Europa, que los alemanes vinieron y mataron a las primas de mi mamá, a las hijas de Zluma con un disparo de un metro. Él me dijo: “no, es tan solo imaginación mizrají”. Me recuerdo la caminata entre la escuela y mi casa. Caminé como cinco horas  una distancia de doscientos metros. No era capaz de llegar a mi casa, pensé que todos estos años tanto mi abuela como mi madre me mintieron, creí más en el sistema educativo que en mi abuela. No hablé con ellos, durante más de un año pensé que me habían engañado, no les dije nada, solo lo guardé en mi corazón. Después de un año y medio me di cuenta que si alguien no sabía nada era el sistema educativo, eran ignorantes. Desde aquel entonces, sin saber que sería escritor, me dije esta historia la tengo que contar.
NS: Cambiemos de tema: ¿cómo ve al Estado de Israel: ¿Fuerte o débil? Por ejemplo si tuviera que escribir una novela sobre Israel ¿cómo sería ese personaje?
YS: Es un tema muy pero muy complejo, Israel se encuentra entre doscientos millones de musulmanes que si tuvieran una oportunidad, no soy naif, ellos preferirían que desapareciéramos. Israel comete muchos errores políticos, yo pertenezco por mis ideas políticas a la izquierda. Pero yo nunca contribuiría a destruir a Israel en el exterior. La ocupación es algo terrible, es demoledor para nosotros mismos, porque la ocupación nos conquista el espíritu, no ocupa solo el territorio.
NS: Eso mismo dijo Leibowitz en 1968, que la ocupación además corrompe el espíritu judío.
YS: Así es, él dijo que había que entregarlos. La violencia en Israel en los últimos años se ha incrementado. Si me preguntas por qué, te digo que es por la ocupación. Si sos un joven de dieciocho años y estás en un checkpoint y golpeás a una mujer palestina, cuando te liberas del ejército y ves esto como legítimo no hacés esta separación de manera tan fácil. La violencia comienza a estar dentro tuyo y esto es muy problemático. Pero por otro lado el islam radical nos quiere eliminar. Yo no soy como aquella izquierda ingenua: los extremistas islamistas como el Hamás, el Daas y otros grupos quieren vernos muertos o que no estemos aquí, eso es lo que quieren. En sus fantasías eso es lo que anhelan, también si me preguntas los árabes israelíes quieren lo mismo.
NS: ¿Cómo lleva el ser mizrají y de izquierda?
YS: No es simple, porque en Israel no es común entre los mizrajíes estas ideas, hay un grupo pequeño de intelectuales orientales de izquierda. La mayoría de los mizrajíes son de derecha, muy pero muy de derecha.
NS: La idea sionista fue una iniciativa ashkenazí. Vamos a imaginar qué hubiese pasado con un Herzl mizrají ¿Qué tipo de estado se hubiese dado?
YS: Uno totalmente diferente. Si en las últimas décadas hubiese habido primeros ministros y líderes mizrajíes, la paz hubiese llegado hace tiempo. Los ashkenazíes trasladaron la cultura occidental a un terreno geopolítico que es árabe. Los mizrajíes no actúan como si los árabes quisieran sacarles su cultura, son parte de su cultura. Es por ello que sería más fácil aceptarlos y poder lograr la paz, no sería para ellos nada amenazante de manera global. El problema es que no dejaron a los mizrajíes tener el control, y si hubo algunos orientales no eran los adecuados. Parte de los errores de los mizrajíes es que cuando llegan al poder se olvidan de su pueblo, de donde vienen y ellos mismos traicionan sus propias ideas. Pienso que si aquí hubiera una dirección oriental, sería un estado más integrado a la región, los países árabes no sentirían que esto es una amenaza de Estados Unidos, Inglaterra y Occidente de controlar Medio Oriente.
NS: ¿Cuál cree que es el rol actual de los intelectuales, artistas y escritores en Israel? Usted escribe notas críticas sobre la situación actual en el periódico Haaretz: ¿Se siente seguro tomando en cuenta las amenazas que tuvo Gideon Levy, que lo llevaron a tener que ir con custodia por la calle?
YS: Yo tampoco en lo personal no pienso como Gideon Levy, pero como dijo Voltaire “no acuerdo contigo, pero moriría por el derecho que tienes a expresar tu opinión”. Esto es lo que hay que hacer. Es el rol del intelectual. Escribí sobre ello un artículo en Haaretz en medio de la guerra: que la democracia israelí está en riesgo porque durante la guerra no se dejó hablar a quienes tenían otra postura. Escribí que un día nos vamos a despertar y no va a existir esta democracia, porque el mainstream comenzó a bloquear las opiniones de la gente. En ese artículo expresé la idea de que los intelectuales debemos ser los defensores de esta democracia, la democracia israelí es muy frágil. Los principales partidos políticos israelíes, Yair Lapid, Tzipi Livni, el Likud, el maintream israelí, no hicieron nada, había aquí un clima de que si alguien decía algo diferente todos salían a decir y escribir en su contra y a decir que habría que matarlo. Yo les dije que esto es algo fascista, que los directores de las escuelas, los decanos de las universidades, los docentes universitarios, la prensa, tienen que hablar sobre esto. Pero ellos callaron y ellos son el mainstream y me devoraron.
NS: Para concluir me gustaría tomar una palabra que me imagino que no es fácil para usted : identidad ¿Quién es Ud. y qué es?
YS: En primer lugar soy judío, en segundo lugar soy norafricano y escritor, y por último, israelí.

Publicado en el Periodico Nueva Sion http://www.nuevasion.com.ar/articulo.php?id=6086

Llenar el vacio

Luego de algún tiempo de ausencia retomamos esta columna y les acercamos una nueva propuesta para poder disfrutar del cine israelí. Lemale et Hajalal (Llenar el vacio) es nuestro titulo de hoy, escrita y dirigida por Rama Burshtein y estrenada en el año 2012.

Salimos un poco del cine político para presentar esta obra que nos cuenta la historia de una joven de dieciocho años llamada Shira criada en el ceno de familia ortodoxa de Tel Aviv. Como es costumbre en dicha población su padre ya tiene concertado su matrimonio. El joven agraciado es del agrado de Shira, ella espera con ansias la llegada de la boda. El drama comienza cuando trágicamente Esther, su hermana mayor, muere durante el parto. El padre decide sumido en duelo posponer la boda de su hija a fin de no tener que enfrentar la trágica muerte de su hija mayor y el abandono del hogar de su otra hija. Es aquí donde la historia comienza a complicarse cuando al viudo le presentan una mujer que vive en el exterior y donde se plantea la posibilidad de concretar un segundo matrimonio lo cual alejaría al bebe recién nacido de la casa de sus abuelos. La familia comienza a operar religiosamente y psicológicamente de manera implícita y explicita para que Shira cumpla con la ley judía llamada “Jok Ihebum” que dice que cuando en un matrimonio fallece la mujer y esta tiene una hermana menor debe ocupar el lugar casándose con el viudo.

Son muchas las variables que se ponen en juego en este libreto, la ley, la norma, el rito, el ritual, las costumbres, la obligación, los contratos y acuerdos, el lugar del amor, el afecto y la falta ellos, los egoísmos y altruismos, el deseo, la felicidad y la tristeza, el dolor, la vida y la muerte entre tantos otros.

Es muy interesante poder captar los diálogos de la película los cuales sutilmente nos muestran los vínculos formales e informales de la familia, las manipulaciones y demás artilugios que se utilizan para el logro de los objetivos de parte de ellos. En este torbellino de versiones y presiones Shira se enfrenta desde la más profunda soledad familiar a decidir como llena y si llena el vacio en su vida y en la de los demás.

Sin más preámbulos vamos a la proyección en la esperanza que la disfruten.

Encender parlantes y hacer click a continuación: http://www.asgraphic.org/videos/video466/index.htm

Enrique M. Grinberg

Publicado en www.habonimdror.com.ar

Ta Gordin, La Célula Gordin

¡Hola! ¿Cómo están amig@s de la Web de Habonim Dror?

Volvemos a reactivar la sección de películas luego de un tiempo de ausencia.

Espero hayan visto y disfrutado las recomendaciones anteriores que les hiciera por medio de otros artículos sobre películas del cine israelí.

A fin de compensar el tiempo perdido en esta oportunidad recibirán la invitación a ver la primera temporada de una serie israelí (12 capítulos) titulada “Ta Gordin”, en español: “La Célula Gordin”.

En los últimos años las series israelíes han tenido gran éxito en el país como así también en el exterior.
La que más trascendió en fama es sin lugar a dudas “Be Tipul”. Su formato original ha sido vendido en el exterior y se exhibió en más de 34 países del mundo, siendo la versión de HBO la más conocida que produjo el éxito mundial de la misma bajo el nombre de “In Treatment”. En Argentina pudimos ver una adaptación de la misma llamada “En Terapia” incluida en la programación de la TV Pública.

Otra de las series israelíes que hicieron furor dentro y fuera de la frontera de Israel fue “Hatufim (Secuestrados)” más conocida como “Homeland”.

Otras series producidas en Israel como “Sruguim (Tejidos)” en relación a las Kipot (solideos) usados por los Judíos de la Ortodoxia Nacional o “Pilpelim Tzehubim (Pimientos Amarillos)” tuvieron sólo gran repercusión dentro del público israelí.

Todas las series propuestas por la Tv israelí son bastantes autorreferenciales a las temáticas y problemáticas actuales que enfrenta la sociedad israelí. Si bien estas producciones tienen un componente particular de la vida en Israel, cada vez más encuentra códigos comunes con la realidad de otros países y es por ellos que se da la posibilidad de “exportar” estas producciones y formatos por un lado y el deseo de adquirirlas por el otro.

Hoy es el turno de presentar la serie “Ta Gordin” (Célula Gordin) que nos inserta en el mundo del espionaje, el contra espionaje, los servicios de inteligencia exteriores e internos, la mafia, la corrupción, la lucha armamentística y operaciones donde el fin justifica perfectamente los medios.

La historia comienza cuando un operador central de espías de origen ruso se vuelve a poner contacto luego de varios años con los miembros de la familia Gordin, quienes bien podrían ser lo  que se conoce en la jerga como una célula dormida, y les exige el reclutamiento de su hijo Eyal, un destacado oficial quien es asistente del comandante de la Fuerza Aérea Israelí para una misión importante, específica y temporal.

Ante ese requerimiento y para no repetir historias de extorsión y misiones riesgosas y aislar a su hijo de ese mundo, es que los padres deciden intentar huir de Israel, algo que no les es fácil por la intensa y eficaz vigilancia de los servicios de inteligencia y grupos tácticos y operativos rusos que allí operan.
 Por otro lado, el Shin Bet, Servicio de Inteligencia y Seguridad Interior de Israel, viene trabajando hace años en el seguimiento de estas células y su hipótesis es que existe una poderosa banda rusa de asesinos que opera en el país.

Realmente los componentes de esta serie hacen de la misma un propuesta de alta calidad por la gran producción, las locaciones y escenarios elegidos para su filmación, una historia atrapante y muy dinámica con un libreto original, argumentos sólidos e investigación profunda.

Se ve un gran despliegue técnico y actoral que aportan a la edición de las imágenes y al producto final.
Presenta una guerra por la tecnología que en si misma encierra un sin fin de dispositivos Hi Tech para el espionaje nunca vistos, por lo menos por quien escribe. Asimismo mismo deja al descubierto el pragmatismo de estos personajes donde los negocios están por encima de los ideales o lealtades.

Incluye también amores, desamores, engaños, verdades y mentiras, asesinatos, agentes secretos militares y mucha pero mucha acción.

Creo que por todo lo expuesto no les quedará otra que hacer click y destinar unas horas para verla y disfrutarla. Agradecemos a TV Israelí Subtitula por permitirnos acceder a la misma.

http://tvisraelisubtitulada.blogspot.com.ar/search/label/Ta%20Gordin

Nota: La serie no apta para personas con problemas cardíacos dada la permanente adrenalina que genera!

Espero les guste y nos escriban sus comentarios en la Web.

Enrique M. Grinberg

Publicado en www.habonimdror.com.ar

Primero

Mi padre era Dios y no lo supo.
Me entregó los Diez Mandamientos no con truenos ni con furia,
Ni con fuego ni con nubes, sino con ternura y amor.

Y agregó caricias, y agregó lindas palabras, y agregó “por favor”.
Y entonó el “zajor veshamor” – “recordarás y cuidarás” en una sola melodía,
Y suplicó y lloró en silencio entre cada uno de los Mandamientos,
No pronunciarás el nombre de tu Dios en vano,
No pronunciarás, no en vano,
Por favor, no levantes falso testimonio contra tu prójimo.

Y me abrazó con fuerza y susurró en mis oídos:
No robarás, no cometerás adulterio, no matarás.
Y colocó las palmas de sus manos abiertas sobre mi cabeza
Como en el rezo de Kipur.

Honra, ama, para que se prolonguen tus días
Sobre la faz de la tierra.

Y la voz de mi padre era blanca como su cabello.
Luego giró su cabeza hacia mí por última vez,
Como en el día en que falleció entre mis brazos,
Y dijo: quiero agregar dos mandamientos a los que ya hay:
El número once “no cambies”,
Y el número doce “cambiá, cambiá”.
Así fue que me dijo mi padre y partió,
Y desapareció en su singular lejanía.

Yehuda Amijai
Agradezco a Fer Shocron quien me recordó este hermoso poema en un artículo que escribió.

Las planchas de plomo de la imprenta de Rom

(Tradicional imprenta editorial de Vilna que editó durante décadas numerosos libros de plegarias y de estudio )

Como dedos que se estiran por entre barrotes
Para atrapar el aire luminoso de la libertad
Nos deslizamos en la noche para cargar
Las planchas de plomo de la imprenta de Rom.

Nosotros los soñadores, debemos volvernos soldados
Y fundir en proyectiles el espíritu del plomo.

Y abrimos de nuevo el cerrojo
De ese eterno retoño hogareño.
Blindados por las sombras, al resplandor de una lámpara.
Derramamos las letras línea a línea,
Como los abuelos, hace siglos en el templo
Derramaban aceite en los candelabros.

El plomo refulge al hacerse bala;
Pensamientos fundidos letra a letra
-una línea de Babilonia, una de Varsovia-
hierven, corren a adoptar la misma forma

Latente bajo palabras , el heroísmo judío,
Con su estallido debe conmover al mundo, ahora.

Y quien haya visto las armas en el guetto
Aferradas por heroicas manos judías,
Vio debatirse a Jerusalém,
Caer sus muros graníticos;
Entendió las palabras fundidas en los proyectiles
Y en el corazón reconoció su voz.

Avróm Sutzkever
 Guetto de Vilna, 1943
                              
Traducción :Eliahu Toker

The Gatekeepers - Los Guardianes.

Hoy nos toca presentar una película más que interesante. Por primera vez en la historia del Estado de Israel, seis de los jefes del Shin Bet (Servicio de Seguridad Interna Israelí) acceden a ser entrevistados en profundidad frente a una cámara, debatir sobre su trabajo y vertir opiniones sobre temas políticos y de seguridad en Israel y la región.

Esta película, cuyo nombre en hebreo es “Shombrei Asaf” (2012), ha sido nominada como Mejor Película Documental en la edición 85 de los Premios de la Academia.

No fue tarea fácil para su director, Dror Moreh, acceder a entrevistar a estos personajes dado el carácter secreto de la organización y que muchos de los temas que se abordarían con ellos estaban clasificados o son de alta sensibilidad.

Moreh contactó en primera instancia a Ami Ayalon, quien había sido electo miembro de la Knesset (Parlamento israelí) por el partido Avodá (Laborista) y ministro (sin cartera) en el Gabinete de Seguridad.

Ayalon no sólo fue el primer ex jefe del Shin Bet en confirmar su participación, sino que ayudó a contactar a otros cuatro jefes del Servicio que aún estaban con vida: Avraham Shalom, Yaakov Peri, Carmi Gillon, y Avi Dichter, así como a Yuval Diskin, que en tiempos del rodaje se desempeñaba como jefe de la organización.

La película es presentada en siete capítulos titulados: "Sin estrategias, solo tácticas" – "Olvídate de la moralidad" – "Terrorista para uno, luchador por la libertad para el otro" - "Nuestra propia carne y hueso" - "La victoria es verte sufrir" – "Daños colaterales" y "El viejo al final del pasillo".

Mientras iba viendo la película por segunda vez, anotaba aquellas palabras que más ruido me hacían y quedaban resonando en mi cabeza; frases como (no textual): “Los políticos prefieren las decisiones binarias, quieren que les digan 'hacé o no hacé'"; "La realidad no es blanco y negro sino que la mayoría de las veces son tonos de grises con infinitos matices"; "Lo que hacemos es antinatural"; "Nosotros habíamos concebido la idea de un Estado Palestino hacía mucho tiempo"; "Nunca hubo interés en los palestinos. Todos los gobiernos se comportaron de las misma manera con ellos, no hay diferencias entre Golda y Beguin"; "Peres cambió la atmósfera, pero no hizo nada con los Palestinos"; "No me gustan los políticos, no los tomo en serio, dejan soldados heridos en el camino"; Rabin era un hombre de la seguridad de pies a cabeza"; "No había información sobre extremistas judíos (en relación al asesinato del Primer Ministro Itzjak Rabin Z”L)", entre tantos otros pasajes interesantes y reveladores.

Hablan también de forma más íntima sobre los dilemas morales a los que se enfrentan y cómo siguen apostando al diálogo por más que vean fracturas en la sociedad israelí y una gran frustración después del asesinato de Rabin, momento a partir del cual todo fue de mal en peor.

Sobre la película hubo grandes controversias. Sólo a modo de ilustración van algunas opiniones que he encontrado en un artículo del diario Haaretz de Israel: Mario Vargas Llosa elogió la película como "evidencia de la sensatez y la claridad de algunos elementos de la sociedad israelí".

Rafi Gamzu, del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, llamó a la película "la evidencia más alta de la democracia israelí".

El Cónsul General de Israel en Toronto, Hadas Wittenberg Silberstein, la describió como "una película poderosa que lleva a los espectadores a la confrontación con la política y la seguridad, así como con los dilemas a los que se enfrenta Israel". Agregó que la película, aunque "no completamente inequívoca”, es "tendenciosa en su retrato del sufrimiento de los palestinos".

Igal Palmor, del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, criticó la película, afirmando "que la justificación de la actividad del Shin Bet en los territorios no aparece en la película". Si bien esto es justificable en una película dirigida al público israelí, público que no necesita una explicación general sobre el tema, los espectadores internacionales "necesitan una explicación de los antecedentes para entender cómo los tres jefes del Shin Bet que se ven en la película entraron en la política y la forma en que son parte inseparable de una política general, parte de la cual critican desde dentro, mientras que con otros aspectos de la misma están totalmente de acuerdo. Ninguno de ellos es un rebelde que rompió las reglas y renunció, o un subversivo que intentó llevar a cabo una revolución. Se ven a sí mismos como parte del establishment de seguridad y, de acuerdo a su perspectiva, el objetivo de la crítica es mejorar el sistema, no destruirlo".

Yaakov Hadas-Handelsman, embajador israelí en Alemania, ha dicho que "utiliza la proyección de la película como una oportunidad para hacer hincapié en la fortaleza de la democracia israelí... y las dudas que los líderes de Israel deben enfrentar antes de ordenar el asesinato de terroristas... no hay muchas democracias donde se puedan ver este tipo de debates, sobre todo teniendo en cuenta la situación de seguridad de Israel".

Michael Oren, embajador de Israel en Estados Unidos, se expresó fuertemente en contra de la película, repudiando la forma en la que Avraham Shalom "de alguna forma" asemeja "a Israel con la Alemania nazi." Oren dijo que había "escuchado de judíos que salían de los cines preguntándose por qué debían mantener su apoyo a Israel".

La película abre este tipo de preguntas y muchas más, provocando a la vez a defensores y detractores. El propósito de estas líneas no es presentar una postura ni una conclusión, sino por el contrario invitarlos a verla y a que cada uno saque su propia conclusión e ideas. Por supuesto están invitados a compartir las mismas en la Web de Habonim Dror.

A modo de cierre de esta presentación quiero confesarles que la frase “sin estrategia, sólo tácticas” que se menciona en el film me produjo mucha incomodidad y dolor en relación al conflicto en la región y al futuro del mismo. También me generó curiosidad por saber la causa por la que estos guardianes del secreto y del silencio decidieron hablar; si fue algo solamente táctico o si detrás de su testimonio se esconde alguna estrategia (¡este artículo se autodestruirá en 5 segundos, por lo que espero lo hayan aprovechado!).

No queda más que hacer click en el link y ver esta película con suma atención: http://www.asgraphic.org/videos/video212/index.htm

Para quienes quieran saber un poco más:

The Gatekeepers (Inglés) http://en.wikipedia.org/wiki/The_Gatekeepers_(film)

Dror Moreh (Inglés) http://en.wikipedia.org/wiki/Dror_Moreh

Shin Bet http://es.wikipedia.org/wiki/Shabak

Avraham Shalom (Inglés) http://en.wikipedia.org/wiki/Avraham_Shalom

Yaakov Peri (Inglés) http://en.wikipedia.org/wiki/Yaakov_Peri

Carmi Gillon (Inglés) http://en.wikipedia.org/wiki/Carmi_Gillon

Avi Dichter (Inglés) http://en.wikipedia.org/wiki/Avi_Dichter

Ami Ayalon (Inglés) http://en.wikipedia.org/wiki/Ami_Ayalon

Yuval Diskin (Inglés) http://en.wikipedia.org/wiki/Yuval_Diskin

Por Enrique M. Grinberg

Publicado en www.habonimdror.com.ar